Pedro de Ceballos Cortes y Calderón

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Pedro de Cevallos
Pedro de Cevallos Cortés y Calderón

Nace en Cádiz, 29 de junio de 1715, fallece en Córdoba, 26 de diciembre de 1778. Ingresa en la carrera militar en 1739, siendo distinguido tanto por su valor como por sus conocimientos militares, llegando a ser ascendido a teniente general en 1755.

Prestó servicios como gobernador de Buenos Aires (1757-1766); pasó gran parte de este mandato comprometido con la frontera norte en la lucha con los portugueses provenientes del Brasil. Tras victoriosas incursiones regresó a España donde fue recibido con grandes honores, siendo designado miembro del Consejo Supremo de Guerra y gobernador y capitán general de Madrid; diez años después (1776), al reanudarse la presión portuguesa en el área del Río de la Plata es nombrado virrey, gobernador y capitán general de las provincias del Río de la Plata y supremo presidente de la Real Audiencia de Charcas o La Plata.

Embarca en Cádiz el 12 de octubre de 1776 al mando de una expedición. El 21 de abril de 1777 llega a Montevideo con 9316 hombres. Cevallos marcha por tierra hacia Colonia del Sacramento que estaba bajo el control de los portugueses, la cual rinde. Continua su incursión militar hacia Río Grande de San Pedro, pero a mitad de camino le llega la noticia de la paz firmada entre España y Portugal. Regresa a Buenos Aires donde asume el cargo de virrey el 15 de octubre de 1777 al 1778, del recién creado Virreinato del Río de la Plata, que incluía los actuales territorios de Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Durante su mandato se aplicó la pragmática Ley de Libre Comercio de 1778, que favoreció especialmente el desarrollo de Buenos Aires. Estimuló la agricultura y reguló el horario de las labores, la alimentación diaria de los peones y el nivel de salario de los mismos.

Con una su salud deteriorada, y viendo que sus servicios militares y navales no eran necesarios en el Río de la Plata, Cevallos solicitó ser relevado, siendo Juan José de Vértiz y Salcedo quien le sustituye en las funciones como virrey. Regresa a España en 1778 esperando reasumir su anterior cargo de capitán general en Madrid; de camino hacia la Corte se encuentra en mal estado y decide suspender el viaje en Córdoba el 14 de octubre del mismo año, donde ingresa el Convento de los Padres Capuchinos para ser atendido.

Su vinculación con Córdoba está en relación a su fallecimiento en esta localidad, y por estar enterrado en la Catedral en la Capilla de Villaviciosa. Según las crónicas de aquella época fue sepultado de una forma provisional, ya que tenía testamentado fuera inhumado en Almendralejo (Badajoz) en una iglesia que la que había fundado ciertas capellanías. El traslado no se realizó y sigue sepultado de una forma definitiva en la Catedral cordobesa. La inscripción de su lápida contiene el siguiente epitafio:

“Aquí yace en depósito, el cadáver del Excmo. Señor don Pedro de Cevallos Cortes y Calderón. Caballero de la Real Orden de San Jenaro. Comendador de la Santiago. Gentil Hombre de Cámara de S.M., Capitán General de los Reales ejércitos y de las fuerzas de tierra y mar destinadas a la América meridional y Virrey de las provincias del Rio de la Plata. Buenos aires etc. De cuyas expediciones volvió coronadas sus sienes de victorias y laureles, dejando tomadas a los portugueses varias posiciones, como destrozados sus establecimientos; alojado por su elección al paso por esta ciudad en el Convento de los RR. PP. Capuchinos después de una larga y penosa enfermedad, falleció ejemplarmente en 26 de diciembre de 1778 a los 63 años cinco meses y 28 días”


Según las crónicas, su entierro fue el más lujoso y sonado que se ha visto en siglos en la ciudad Córdoba, siendo el acta de los Beneficiados la que describe al detalle el relato de tan solemne funeral. La crónica decía: …ningún sepelio más suntuoso, ni más acompañado… En siglos posteriores se reconoció que Córdoba puede ufanarse frente las gentes venidas de las naciones platenses de tener honrosamente guardada bajo los muros milenarios de la Mezquita-Catedral, a una de las más grandes figuras de la Historia de España Americana y de Argentina.

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