Bartolomé Sánchez de Feria

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Bartolomé Sánchez de Feria y Morales

Biografía

Médico y literato, nace en Córdoba el 22 de septiembre de 1719 y muere en la misma el 1 de diciembre del año 1783. Hizo estudios de Filosofía y Teología en el seminario de Córdoba sin llegar a ordenarse. Ya casado estudia Medicina en Osuna y Sevilla, ejerciendo su profesión tanto en Córdoba como en Castro del Río. En esta localidad comienza a escribir sus obras literarias. En 1767 vuelve a Córdoba para ejercer como médico del Hospital del Cardenal, de la Inquisición y de cámara de los obispos Martín de Barcia y Francisco Garrido de la Vega. Tuvo su consulta abierta en la calle que lleva su nombre atendiendo en ella a personas de cualquier condición social. Como médico fue nombrado académico de la Real Academia de Medicina de Madrid.

Sus obras figuran como una de las más importantes en letras castellanas del siglo XVIII, siendo un esforzado investigador histórico, con una gran clarividencia en materia de religión y ciencia. Su prosa es amena y agradable, aunque afectada por su contenido discursivo.

Obra

  • Palestra Sagrada, ó memorial de los Santos de Córdoba, obra sobre la glorificación de los Santos Mártires de Córdoba.
  • Memorias sagradas de el Yermo de Córdoba, desde su inmemorial principio hasta de presente, Córdoba, 1782, un tomo en cuarto. Libro sobre las Ermitas de Córdoba
  • Vida de la Venerable. Madre Juana de San Francisco, un tomo en cuarto.
  • Vida del gran Apóstol del Perú San Francisco Solano, un tomo en cuarto
  • Conversaciones amigables en defensa del Dr. D. Gonzalo Antonio Serrano
  • Manuale Medicum, opúsculo compuesto para uso en el hospital del Cardenal.
  • Descripción en verso de los cuadros que existen en el Convento del Carmen de Castro del Río

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Bartolomé Sánchez de Feria según Paseos por Córdoba

Nació este notable cordobés en 22 de septiembre de 1719, recibiendo el bautismo en la parroquia de la Magdalena. Sus padres, don Bartolomé Sánchez de Feria y doña Juana de Morales, eran en extremo honrados y se dedicaban a la agricultura, fundando sus esperanzas en que su hijo fuese sacerdote, y el amparo con que contaran en sus últimos años. Esta idea les movió a matricularlo en el seminario de San Pelagio, donde estudió Filosofía y Teología; mas, repugnándole aquella carrera, renunció a seguirla, y en 29 de junio de 1739 se casó con doña Rosa del Castillo y Pineda, marchándose con ella a Sevilla a estudiar Medicina, como lo hizo con notable aprovechamiento.
Concluidos sus estudios tomó a Córdoba, practicando con el doctor don Gonzalo Serrano, de quien varias veces nos hemos ocupado, y quien le inculcó gran afición al estudio de las matemáticas. Revalidado ya, en 1743 se estableció de médico titular en Castro del Río, donde empezó a dar muestras de su afición a las antigüedades, escribiendo algunas memorias y empezando su Palestra Sagrada, que es sin duda la más importante de sus obras.
A los veintiséis años de ejercer Feria su profesión en Castro resolvió establecerse en Córdoba, con tan buena suerte, que bien pronto contó con una numerosa clientela, siendo además médico del hospital del Cardenal, de la Inquisición y de cámara de los obispos don Martín de Barcia y don Francisco Garrido de la Vega, recibiendo también el título de académico de la Médica de Madrid.
No por esto abandonó Feria su afición al estudio de las antigüedades ni dejó de cultivar las bellas letras, con lo que se atrajo la amistad de don Pedro Leonardo de Villa-Zeballos y demás literatos y hombres de ciencia que había en Córdoba, adquiriendo tal concepto que, imposibilitado el padre Francisco Ruano para continuar la Historia de Córdoba, el Ayuntamiento pensó en 1771 encargar este trabajo al doctor don Bartolomé Sánchez de Feria, lo que no se realizó por haberse ofrecido a ello el doctor don José Vázquez Venegas, que contaba con más datos que otros, como se prueba por códices que formó y hoy conserva la Comisión de Monumentos, por haberlos recogido del archivo de San Hipólito, con beneplácito de su cabildo, los vocales don Francisco de Borja Pavón y don Carlos Ramírez de Arellano.
El doctor Feria murió en primero de diciembre de 1783, dejando tres hijos, todos sacerdotes, uno fraile en la Trinidad y los otros vicarios en varios pueblos de esta provincia. Su cadáver fue sepultado delante de la capilla de los Santos Mártires en San Pedro, cubierto con una losa de mármol azul, donde se lee el siguiente epitafio: Dominus Bartholomaeus Sanchez de Feria et Morales qui ad dei gloriam, patriae, sanctorum que plurimum insudavit: qui justa sacra ipsorem ossa sua sepeliri mandavit ad resurrectionem usque permanece flagitans: qui demum inter alia eruditum opus composnit inscriptum Palestra Sacra Cordubensium memoriale Sanctorum hic jacet clamitans pro suffragio. Patrem ac magistrum honorantes grati apposuerunt filii mortuo calendis decembris an. dom. MDCCLXXXIII.
Las obras del doctor don Bartolomé Sánchez de Feria son las siguientes: Palestra Sagrada, ó memorial de los Santos de Córdoba, y varias memorias que, como apéndices, puso en el tomo cuarto; impreso en Córdoba en 1772, y cedido su producto a la hermandad de los Santos Mártires de San Pedro; Memorias sagradas de el Yermo de Córdoba desde su inmemorial principio hasta de presente, Córdoba, 1782, en cuarto; Vida de la V. Madre Juana de San Francisco, un tomo en cuarto; Vida del Gran Apóstol del Perú San Francisco Solano, un tomo en cuarto; Conversaciones amigables en defensa del Dr. D. Gonzalo Antonio Serrano; descripción del templo de Ntra. Sra. de Linares, en octavas; Manuale Médicum, opúsculo compuesto para uso en el hospital del Cardenal, y algunos otros trabajos sueltos, cuyos títulos no recordamos.

Enlace externo

Memorias sagradas del Yermo de Córdoba. Biblioteca Municipal de Córdoba

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