Ibn Yulyul

De Cordobapedia
Saltar a: navegación, buscar

Médico personal de los califas cordobeses Alhakén II e Hixem II.

Su práctica de la medicina no se limitó al ejercicio de su profesión, ya que incursionó en la investigación, llegando a escribir un Comentario a la obra De Materia Médica, de Discórides, que fue introducida en Al-Andalus en tiempos de Abderramán III, y que fue traducida al árabe por el monje Nicolás, en 951, el cual se trasladó expresamente de Bizancio para traducir esta obra, contando con la colaboración de Ibn Yulyul para dicha empresa. En el Comentario se relacionan todos los medicamentos investigados por Discórides, explicando a continuación sus cualidades y su uso en medicina.

Elaboró también un tratado sobre plantas medicinales en Al-Andalus, que faltaban en la obra de Discórides, y una obra donde se describen los errores más comunes cometidos por algunos médicos de la época.

En materia de Historia escribió una obra bibliográfica, Clases de Médicos (Tabakât), encargo del califa Hixem II. Esta obra describe nueve categorías de médicos y abarca la historia de la ciencia médica desde sus fundadores mitológicos, Hermes y Esculapio, hasta sus días; contiene biografías de médicos y sabios, tanto griegos –Hipócrates, Discórides, Platón, Aristóteles, Ptolomeo, Euclides, etc.-, como del periodo musulmán –Al-Kimdî, Al-Râzi, etc.- y compatriotas.

Esta obra gozó de una gran difusión, sirviendo de base para posteriores estudios médicos, basándose en ella para sus escritos tanto sabios andaluces como orientales. Su conocimiento es fundamental para comprender el estado y extensión de los estudios científicos en la Andalucía del siglo X.

De las obras de Ibn Yulyul se desprende que en los primeros años de la revolución islámica, los médicos andaluces se apoyaban todavía en algunas obras de la Antigüedad clásica, transmitidas a través de las Etimologías de Isidoro de Sevilla –entre ellas el Aforismo de Hipócrates.

Ibn Yulyul describe cómo en aquellos tiempos aún se realizaban prácticas médicas tan contraproducentes como las famosas sangrías –ejercicio luego habitual en los siglos XVI-XVII.

Principales editores del artículo

Valora este artículo

  • Actualmente2.75/5

2.8/5 (12 votos)