Hasdai ibn Shaprut

De Cordobapedia
Saltar a: navegación, buscar

Hasdai (Abu Yusuf ben Yitzhak ben Ezra) ibn Shaprut (Jaén, 910Córdoba, 975 Las fechas de nacimiento y muerte son las que da Haim Beinar en Los judíos en España, p. 50. Madrid, Mapfre, 1992. ISBN 84-7100-259-0.) fue un médico y diplomático judío de Al-Andalus. Es la primera personalidad hispanojudía cuya vida y obra se conoce con cierto detalle.

En su juventud, Hasdai aprendió hebreo, árabe y latín, lengua esta última que por entonces sólo era conocida en España por la alta jerarquía eclesiástica cristiana. Estudió también medicina, y corrió el rumor que había descubierto un remedio universal o panacea, para todos los males.

Fue médico del califa Abderramán III y gracias a sus cualidades llegó a ser uno de sus principales consejeros. Aunque nunca llegó a recibir el título oficial de visir, ejerció funciones similares a las de un ministro de asuntos exteriores actual y supervisaba las aduanas en el puerto de Córdoba. Estableció alianzas entre el califato de Córdoba y otras potencias, y se encargó de recibir embajadas como la de que en 949 envió a Córdoba el emperador bizantino Constantino VII, que trajo como presente al califa un magnífico códice de la obra botánica de Dioscórides, muy valorado por los médicos y naturalistas árabes. Con la ayuda de un culto monje bizantino llamado Nicolás, Hasdai tradujo la obra al árabe.

Actividad diplomática

Prestó importantes servicios al califa tratando con la embajada que, encabezada por Juan, abad de Gorze, fue enviada a Córdoba en 956 por Otón I. El califa, temiendo que la carta del emperador germánico pudiese contener palabras ofensivas para el Islam, encargó a Hasdai que negociase con los enviados. Hasdai pronto comprendió que la carta del emperador no podía entregarse al califa sin antes expurgarla de todo aquello que pudiera resultar ofensivo a la fe musulmana. El embajador Juan de Gorze afirmó que no había "nunca visto un hombre de intelecto tan sutil como el judío Hasdeu" ("Vita Johannis Gorziensis," ch. cxxi., en Pertz, "Monumenta Germaniæ," iv. 371).

Obtuvo también un brillante triunfo diplomático cuando surgieron dificultades entre los reinos de León y Navarra. Sancho I de León había sido depuesto por los partidarios de Ordoño IV. Gracias a las gestiones de Hasdai, la abuela de Sancho, la ambiciosa reina Toda de Navarra, pidió ayuda a Abderramán III para volver a instalar en el trono a su nieto. Éste, entretanto, fue curado en Córdoba por el médico judío de su obesidad. Las tropas coaligadas de musulmanes y navarros vencieron a Ordoño IV y repusieron a Sancho en el trono. A cambio, el rey de León entregó al califa diez castillos en la zona del Duero. Hasdai mantuvo su influencia en la corte del hijo y sucesor de Abderramán, Al-Hakim, que incluso sobrepasó a su padre en su interés por la ciencia y la cultura.

Papel en la cultura judía de Al-Andalus

Hasdai intervino ante la emperatriz Helena, hija del emperador bizantino Romano I Lecapeno en defensa de una comunidad judía del sur de Italia que el emperador quería obligar a convertirse al cristianismo. Desde el siglo XI circuló en las comunidades judías de Al-Andalus una carta en hebreo escrita por él y dirigida al rey de los jázaros, pueblo que habitaba al norte del Mar Negro y había abrazado el judaísmo como religión oficial. En la carta, Hasdai pedía información acerca del país de los jázaros, e informaba a su vez sobre la situación de los judíos en Occidente. Algunos autores, como Baer, dudan sin embargo de que dicha carta, que fue publicada en el siglo XVI, sea realmente obra de Shaprut. Yitzhak Baer, Historia de los judíos en la España cristiana; p. 28. Barcelona, Riopiedras. ISBN 84-7213-143-2.

Mantuvo relación con varias escuelas rabínicas de Oriente, como las de Cairuán y Constantina, y las de Babilonia. Fomentó los estudios rabínicos, nombrando a Moses ben Hanoch director de una escuela, y consiguiendo que el pensamiento judío de Occidente se independizase de la influencia babilónica. Su figura marca el principio de la floreciente cultura judía andalusí. Estimuló el estudio de la literatura hebrea, y apoyó a intelectuales como Menahem ben Saruq de Tortosa, que fue protegido de su padre; y Dunash ben Labrat. Ambos dedicaron poemas a su protector.

Enlaces externos




Fuente

El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de Wikipedia, publicada en castellano bajo la licencia GFDL.

Principales editores del artículo

Valora este artículo

1.8/5 (8 votos)