Samuel de los Santos

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Samuel de los Santos Gener
Samuel de los Santos.jpg

Arqueólogo

Nacimiento: 10 de diciembre de 1888
Cartagena (Murcia)
Fallecimiento: 28 de marzo de 1965
Albacete
Destacado: Director Museo Arqueológico de Córdoba

Contexto histórico

Décadas: 1920 - 1930 - 1940 - 1950 - 1960

Samuel de los Santos Gener o Jener (Cartagena, 10 de diciembre de 1888) fue funcionario. Director Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba durante 25 años.

Biografía

Tras licenciarse en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid; amplió estudios de Griego y Alemán en Bielefeld y Halle. Trabajó en el Centro de Estudios Históricos y en 1926 llegó a Córdoba tras ganar por oposición una plaza en la Biblioteca Provincial. De allí pasaría poco después, por concurso de traslados, a una plaza de director del Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba, donde ejerció este cargo hasta su jubilación en el año 1959. Durante la Guerra Civil fue cesado en un primer momento y, tras superar un expediente de depuración, repuesto.

Por el historiador Manuel Morente Díaz se conoce una carta de Fernando Valls Taberner, remitida a Miguel J. Artigas, director de la Biblioteca Nacional, en mayo de 1937 sobre el «Caso Santos»:
Religión evangélica, no por apostasía, sino por su madre inglesa. Simpatizante con las ideas socialistas en cuanto pudiera parecer progreso social; pero no tuvo actividad política, ni fue elemento militante. Inscrito en el partido socialista durante un tiempo, se dio de baja espontáneamente en octubre de 1934, por repugnarle el procedimiento de violencia a que recurrió dicho partido. Favorecido en una ocasión por sus amigos socialistas con un [cargo] en un jurado mixto, no lo aceptó. No fue enchufista. Al ocurrir el Movimiento Nacional se encontraba en Medina Azahara con su familia, de donde hubiera podido pasarse al campo rojo, en vez de lo cual volvió a Córdoba sin ningún recelo. Honestidad de costumbres. Funcionario aplicado, celoso y competente en su función de Director del Museo arqueológico, cuyo catálogo tiene redactado minuciosa y completamente. Tiene simpatías en la población, siendo considerado como hombre pacífico y bueno. Hay informaciones favorables en su expediente. Fue destituido y expedientado por el Gobernador D. Bruno Ibáñez, de tristísima recordación en Córdoba. En substitución suya fue nombrado por el actual Gobernador civil (persona dignísima) un interino que no reunía las condiciones reglamentarias. El informe propuesta de sanción fue enviado a Burgos, hace ya algunas semanas, por la Comisión depuradora cuyo presidente es el Gobernador civil. Convendría evitar la sanción máxima, que además de ser desproporcionada, si se tiene en cuenta que varios antiguos socialistas de Córdoba han sido ya repuestos en sus cargos, en las oficinas de Obras Públicas y de telégrafos, hundiría irremediablemente al interesado y a su familia en la miseria. Téngase en cuenta, por otra parte, que la función de director de un Museo arqueológico es meramente técnica y no tiene influencia docente propiamente dicha. Sería oportuna la pronta resolución de este caso. » (Al margen hay una nota a lápiz: «Resuelto favorablemente»)
Manuel Morente Díaz:



Notable investigador, sus estudios se publican en revistas especializadas, memorias de museos arqueológicos, boletínes de la Real Academia de Córdoba y numerosos artículos en prensa, demostrando ser un erudito en la ciencia arqueológica. Sus trabajos, muy estimados, se citan no sólo en España sino en múltiples países. Sentó sólidas bases para el conocimiento de la Córdoba prehistórica, romana y visigoda, que sirvieron para la planificación del emplazamiento de la Córdoba arqueológica.

Consagró su vida a la formación del Museo Arqueológico cordobés, que en el momento de jubilación, era uno de los más importantes de España, por el número y cantidad de sus fondos. Luchó para que el Museo se ubicara en un edificio con los medios acordes a la categoría merecida, realidad lograda cuando llegó su jubilación.

En el vetusto caserón de la antigua calle del Tesoro del barrio de la Catedral, tuvo que luchar con escasez de medios, dificultades y con las incomprensiones de muchos en la continuación de las excavaciones, adquiriendo así piezas valiosísimas para el museo cordobés. Dedicó muchísimas horas en la creación de un ingente fichero para la catalogación de las milenarias piezas aquí depositadas. Reunió la mayoría de los materiales que tan acertadamente supo posteriormente instalar y exponer en el nuevo museo de Jerónimo Páez la eficaz y prestigiosa directora Ana María Vicent Zaragoza.

Nombrado académico por sus grandes conocimientos y sabiduría, continuó siempre alejado de altanerías y fiel a las grandes virtudes humanas que configuraron su trayectoria.

Córdoba debe agradecimiento a Samuel de los Santos por su eficaz trabajo; sin ser cordobés de nacimiento, sí mereció serlo de adopción.

El Ayuntamiento de Córdoba a finales del siglo XX reconoció su labor rotulando una calle con su nombre.

Muere en Albacete el 28 de marzo de 1965.

Testimonios

Del Diario Córdoba en el apartado Postal del Día' de fecha 24 de abril de 1965 se entresacan estas frases:

Don Samuel de los Santos ilustre arqueólogo dejó parte de su vida en el estudio e investigación, y supo conservar para Córdoba, considerables y valiosos testimonios del paso de las grandes civilizaciones por nuestro suelo. Sería interminable las relaciones de méritos que ha contraído con Córdoba.

Se retiró de sus actividades con la satisfacción de haber colaborado eficazmente al prestigio de Córdoba y también al comprobar que le sustituía en el difícil cargo que dejaba, una joven, competentísima e igualmente enamorada con las reliquias del pasado.

Referencias


Sobre Santos Jener creemos de interés la carta que Fernando Valls Taberner, desde Córdoba, remitió a Miguel J. Artigas en mayo de 1937: «Caso Santos. eCO. Revista Digital de Educación y Formación del Profesorado. Nº 8, 2011. ISSN 1697-9745 15ARTÍCULOS MORENTE DÍAZ, M.: ALA MALA SEMILLA. DEPURACIÓN ... Religión evangélica, no por apostasía, sino por su madre inglesa. Simpatizante con las ideas socialistas en cuanto pudiera parecer progreso social; pero no tuvo actividad política, ni fue elemento militante. Inscrito en el partido socialista durante un tiempo, se dio de baja espontáneamente en Octubre de 1934, por repugnarle el procedimiento de violencia a que recurrió dicho partido. Favorecido en una ocasión por sus amigos socialistas con un [cargo] en un jurado mixto, no lo aceptó. No fue enchufista. Al ocurrir el Movimiento Nacional se encontraba en Medina Azahara con su familia, de donde hubiera podido pasarse al campo rojo, en vez de lo cual volvió a Córdoba sin ningún recelo. Honestidad de costumbres. Funcionario aplicado, celoso y competente en su función de Director del Museo arqueológico, cuyo catálogo tiene redactado minuciosa y completamente. Tiene simpatías en la población, siendo considerado como hombre pacífico y bueno. Hay informaciones favorables en su expediente. Fue destituido y expedientado por el Gobernador D. Bruno Ibáñez, de tristísima recordación en Córdoba. En substitución suya fue nombrado por el actual Gobernador civil (persona dignísima) un interino que no reunía las condiciones reglamentarias. El informe propuesta de sanción fue enviado a Burgos, hace ya algunas semanas, por la Comisión depuradora cuyo presidente es el Gobernador civil. Convendría evitar la sanción máxima, que además de ser desproporcionada, si

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