San Pelagio

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San Pelagio
San Pelagio.JPG

Martir

Nacimiento: c. 912
Alveos (Pontevedra)
Fallecimiento: 925
Córdoba
Destacado: Canonizado en el siglo X-XI, su día se celebra el 26 de junio
Una parroquia y el Seminario Mayor de Córdoba llevan su nombre

Pelagio, también llamado Paio y Pelayo, mártir católico nacido en Alveos (Pontevedra) a comienzos del siglo X y fallecido en Córdoba el 26 de junio de 925. cristiano martirizado durante el califato de Abderramán III, y canonizado posteriormente por la Iglesia Católica, como ejemplo de virtud de castidad juvenil frente a la homosexualidad. Su día en el santoral católico es el 26 de junio.

Su historia se hizo célebre debido al misterio que rodea su muerte en la Córdoba de Abderramán III. En Córdoba una parroquia y el seminario llevan el nombre del mártir.


Martirio

Su martirio, en lo que se conoce como Campo Santo de los Mártires, descrito truculentamente en el santoral, fue por despedazamiento o desmembramiento mediante tenazas de hierro.

Tras la batalla de Valdejunquera (920), muchos cristianos del Reino de León fueron llevados prisioneros a Córdoba, entre los que estaban él y su tío, Hermigio, obispo de Tuy. Éste es liberado con el fin de reunir el rescate, mientras que Pelagio queda en calidad de rehén.

Se dice que el califa Abderramán III le requirió contactos sexuales, a los que se negó, lo que provocó su tortura y muerte.

Su hagiografía refleja que durante los cuatro años que pasó en Córdoba en calidad de rehén, sin que el rescate fuera pagado por su tío obispo, el muchacho destacó por su inteligencia y su fe, haciendo proselitismo de Cristo, insistiendo en que esta actividad fue la que provocó que fuera tentado por Abderramán III para convertirse al islamismo, lo que él rechazó con vehemencia.

La información sobre los hechos del martirio de San Pelagio que da la monja alemana Roswitha en un poema lleno de exaltación del joven, fue el siguiente[1]:

Pelagio fue sometido a crueles vejaciones por mantener su fe y su pureza. Y ante la entereza de su espíritu fue condenado a ser arrojado al río desde las murallas que rodeaban la ciudad. Pero como el cuerpo no recibiera la menor lesión en su caída, se ordenó que se le cortara la cabeza y fuera lanzada a la corriente, como así se hizo, logrando de esta forma la palma del martirio.

Parece más fiable esta segunda versión del martirio de San Pelagio.

Canonización y reliquias de San Pelagio

El martirio en defensa de su fe justificó su canonización y enseguida pasó a recibir culto. A partir del siglo XI, en que los reinos cristianos intervenían en la política interior de los reinos de taifas, muchos restos de santos cristianos fueron trasladados al norte en su condición de apreciadas reliquias, alcanzando fama las de este en Galicia como San Pelagio y en Asturias como San Pelayo donde un monasterio benedictino de Oviedo lleva su nombre (y que no debe confundirse con el nombre de Don Pelayo, el primer rey de Asturias).

Las indagaciones para conseguir las reliquias de San Pelagio son realizadas por la monja Elvira, hermana del rey Sancho el Craso. En los comienzos del reinado Ramiro III, llegan a León en el año 967. En las campañas de Almanzor, y frente al temor de que éstas desaparecieran, el cuerpo fue trasladado a Oviedo y se depositó en la iglesia del monasterio de San Juan Bautista en 996. El 15 de enero de 1794 el benedictino fray Juan de Ron y Valcárcel, autorizó el traslado a Córdoba de una reliquia de San Pelagio, desde el monasterio de San Pelayo de Oviedo. Dicha reliquia fue recibida en la ciudad el 14 de enero de 1798 siendo conservada en la capilla del Seminario.


Curiosidades

La búsqueda de las reliquias del niño santo Pelagio por Elvira se relatan en El Viaje de la Reina.


Referencia

  1. El trabajo de investigación y traducción del poema de la monja Roswitha se debe al académico cordobés Daniel Aguilera Camacho, decano de los periodistas, que lo presentó en 1949 en el Boletín de la Real Academia de Córdoba.

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