Apariciones de San Rafael

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Aparición de San Rafael al Padre Roelas
Apariciones de San Rafael


Innumerables escritos hay sobre las apariciones del Arcángel San Rafael, pero bueno es recordar aquellos acontecimientos. Y la tradición religiosa que han generado durante siglos.

En el año 1278 se ve Córdoba invadida por una peste que asolaba toda Andalucía; las oraciones, súplicas y penitencias se suceden continuamente para alcanzar la misericordia del Señor. Era en aquel tiempo titular de la silla de Osio el Obispo Pascual, varón de gran piedad y virtud solícito en ayudar a su grey. Entonces quiso Dios manifestar su bondad de manera extraordinaria.

Cuando estaba Córdoba más devastada por el contagio de aquel mal, se aparece San Rafael al Padre Simón de Sousa de la Orden Mercedaria, estando en el coro suplicando al Señor el remedio de tanto desastre. Díjole el Arcángel: -“Dirás al obispo, haga poner mi imagen encima de la torre, y encargue a todos me sean muy devotos y celebren mi fiesta todos los años, y con esto cesará el contagio”. El prelado ejecutó el mandato, desapareciendo el terrible mal que azotaba a Córdoba.

Pasados los siglos y viviéndose el 7 de mayo de 1578, se digna Dios, revelar al sacerdote Andrés Rolas mediante el Arcángel San Rafael el misterio oculto durante siglos sobre la Invención de las reliquias de los Santos Mártires encontrados tres años antes en la iglesia de San Pedro, manifestándole el culto y veneración que se le debían dar.

El padre Andrés de las Roelas frente aquellas apariciones queda desconcertado, y con objeto de verificarlas, le dijo aquel Ser de Luz: -“Te conjuro por Dios vivo y por el misterio de la Santísima Encarnación del Hijo de Dios, que me digas si eres Ángel de Luz o el Demonio” .

Y para testimoniar la veracidad de esta pregunta el Varón de Luz dijo estas palabras: -“Yo te juro por Jesucristo Crucificado que soy Rafael, Ángel, a quien Dios tiene puesto por Guardián de esta Ciudad.”

Ratificando el Santo Arcángel al padre Roelas que era “Medina Deis” para Córdoba, con estas palabras: -“Vendrán días en que las enfermedades y pestes habrán de suceder en este pueblo, pero ha de ser Dios misericordioso con él, por intercesión de los huesos de los Mártires”.

Desde esta fecha el pueblo fiel tuvo el convencimiento de que las alas protectoras del Arcángel San Rafael custodian a la ciudad de sus enemigos, y así podrán vivir tranquilos también de los males materiales al quedar conjurados con sólo hecho de pronunciar su Nombre mediante esta frase: -“San Rafael Bendito líbranos de todo mal”.

O esta breve estrofa que sirve como oración:

San Rafael Soberano
en peste y tribulaciones
eres tú en Córdoba amparo
y alivio de toda aflicción.


Según la tradición estos dichos se pudieron verificar en muchas epidemias y desastres, pero sobre todo en aquel famoso terremoto del 1 de noviembre de 1755 que asoló a Portugal y España quedando Córdoba libre de mayor catástrofe. Con motivo del mismo se celebraba una Procesión Solemne en Acción de Gracias todos los años el 7 de mayo que partía desde la Mezquita Catedral hasta la Iglesia del Juramento de San Rafael , donde participaban tanto el Cabildo Eclesiástico como el Municipal, precedido del clero parroquial con sus cruces respectivas. La procesión terminaba en una Solemne Misa y un “Te Deum” por los favores recibidos. Imitando a los ilustres Cabildos, el pueblo llano peregrinaba este día a visitar a su Santo Custodio. De esta forma se perpetuaba de generación en generación esta ferviente devoción, una de las más bellas tradiciones religiosas que atesoraba esta ciudad.

La historia litúrgica de la fiesta votiva a San Rafael del 7 de Mayo comienza en 1650 al reconocer Roma lo que se venía celebrando desde hacía décadas en Córdoba. Fue el papa Sixto V el que la incorpora en el calendario litúrgico cordobés como fiesta de la Aparición de San Rafael. Así estuvo celebrándose durante cuatro siglos, hasta que con fecha 11 de abril de 1970 la Congregación de Rito y Culto Divino la invalidó, al argumentar duplicidad festiva hacia el Santo Arcángel. Desde esta fecha prácticamente ha desaparecido esta tradición religiosa de las Apariciones, no así la festividad del titular que se celebra el 24 de octubre; prerrogativa que sólo la concede Roma a la diócesis de Córdoba, ya que la Santa Sede unificó las fiestas de los tres Arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael el 29 de septiembre.


En mayo de 2012 se pretende reavivar este acontecimiento de las Apariciones de San Rafael al padre Roelas mediante un Solemne Triduo y una Ofrenda Floral. El tiempo indicará si se consolidará este acontecimiento como algo perdurable.

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