Ermita del Calvario (Montalbán de Córdoba)

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La Ermita del Calvario, está situada en el municipio de Montalbán de Córdoba. En ella se encuentra la imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario. Este monumento es uno de los más conocidos siendo uno de sus símbolos. La actual ermita del Calvario se terminó de construir en julio de 1856, pero este no ha sido el primer edificio en que se ha venerado la imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario, por lo que vamos a hacer una breve reseña histórica de las construcciones anteriores.

Hacia 1700 se construyó la primera ermita con materiales de poca solidez y no estaba emplazada en el lugar en que se encuentra la actual. Debido a la pobreza de los materiales no tardó mucho tiempo en amenazar ruina.

Al constituirse la cofradía en 1773 se determinó levantar una nueva edificación, construida ya en el lugar donde se encuentra la actual, aunque los materiales utilizados tampoco fueron buenos se procuró que fuese más sólida que la anterior. Ésta era pequeña, sin coro, sin camarín: el coro se construyó en 1782.

A finales de Marzo de 1852, el estado ruinoso de la ermita, ya que se había desplomado la linterna y la media naranja, obliga al traslado de la imagen provisionalmente a la parroquia.

Una vez consultados técnicos competentes se decide derribar y reedificarlo desde los cimientos. La obra se terminó en Julio de 1856, volviendo el 25 de Agosto del mismo año la imagen a la nueva ermita, hecho que fue muy festejado en el pueblo con repiques de campanas, iluminaciones, arcos triunfales y colgaduras de los edificios.

De la antigua ermita se conservó la portada, obra del artista Francisco Suárez. La Hospedería se construyó en 1866 con objeto de atender a los peregrinos que diariamente llegaban a cumplir promesas. También se levantó en el mismo año la casa de los santeros y el cercado de arcos y verjas del patio de entrada.

La realización del nuevo edificio corrió a cargo del Maestro Mayor de Écija, D. José Martínez Corrales, lo que explicaría su relación con la arquitectura sevillana.

La planta de la ermita es de cruz griega, cubierta en su centro por una cúpula que se levanta sobre pechinas, y rematada finalmente por una linterna. Podemos decir también que es una planta centrada, ya que se desarrolla en torno a este punto central en que se cruzan los ejes de simetría del edificio. Los brazos de la cruz se cubren con arcos.

En el centro de los lados laterales de la cruz existen dos hornacinas o nichos de formas mixtilíneas, con las imágenes de la Inmaculada y San Miguel.

El altar mayor se encuentra cubierto por un retablo de tipo clásico, con columnas jónicas, rematado por un frontón. Colocada en alto detrás del altar mayor existe una pequeña capilla, el Camarín, para exposiciones de la imagen de Nuestro Padre Jesús del Calvario, de forma que ésta es visible a través del centro del retablo. El Camarín existe con estas características en iglesias españolas, el primer ejemplo que encontramos es el de la iglesia de Los Desamparados de Valencia. Frente al altar mayor y encima de la entrada está situado el coro, sostenido por un gran arco carpanel y en sus laterales por ménsulas de formas mixtilíneas de conchas.

El ornamento del edificio, en general, podemos decir que es sencillo, de un sabor claramente andaluz, existen ménsulas de formas mixtilíneas, con un bello contraste de colores, bordeando la parte superior. En las pechinas que soportan la cúpula existen pinturas de forma ovalada, con representaciones de los evangelistas. A ambos lados del altar mayor encontramos esculturas de dos ángeles portantes que sostienen lámparas. El púlpito de hierro se construyó en Sevilla en 1880.

En cuanto a la imagen tenemos que señalar que hacia 1630 se extendieron por las poblaciones de Córdoba y Sevilla imágenes de Jesús Nazareno con la cruz a cuestas, reproducciones de las hechas años atrás por Juan de Mesa, una de éstas copias llegó a Montalbán, reproduce a un hombre en disposición de caminante, de buena estatura, con la cabeza y el cuerpo inclinados por el peso de la cruz, la cual tiene incrustaciones de plata en los extremos. Debido a los desperfectos causados por las procesiones rogativas, tuvo que ser restaurada en 1782 por el escultor montillano Juan José de Lara, conservándose las manos y la cara del original.

En cuanto al estado de edificio en la actualidad, tenemos que decir que en los últimos años se ha procedido a la realización de obras menores, como el enlosado del patio de entrada, tejado y la remodelación de la hospedería y la casa de los santeros.

Durante la Feria de Agosto, es foco de peregrinaje por personas llegadas de varios puntos de España que llegan a rendir culto a Nuestro Padre Jesús del Calvario, cuya imagen se aloja en su interior.

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