El Hombre de Piedra

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'Rafael García Pérez'
Hombre Piedra I.jpg

Torero cómico

Nacimiento: 1911
Córdoba
Fallecimiento: Aroche (Huelva)
1955
Destacado: Obtuvo gran fama con el grupo Los Califas

Contexto histórico

Décadas: 1920 - 1930 - 1940 - 1950

Rafael García Pérez, torero-cómico nacido en Córdoba en el año 1911. Conocido como el Hombre de Piedra por sobrellevar de una forma estoica las volteretas y testarazos que conseguía con su toreo bufón.


Biografía

La historia taurina de Rafael parte del grupo musical cómico taurino Los Califas que provenía de la banda infantil llamada La Mezquita que tanto éxito obtuvo y que fue formada por alumnos pertenecientes a las Escuelas del Ave María que fundara del famoso cura de San Francisco Carlos Romero Berral. El promotor del espectáculo, Juan J.de Lara, en el año 1930 se fija en Rafael, muchacho bajo de estatura, fuerte y decidido que tenía un gran valor al ponerse sin engaño delante de los astados, que después habría de destacar como uno de los Charlots de más acusada personalidad en ese ambiente taurino, por su agilidad, sus graciosos trucos y su originalidad y destreza. No se preocupaba de lo que le echaran por los toriles pues era un arrojado. Tal vez estuviera falto de orientación por una persona que lo aconsejara, pues no hacía caso de nadie, e iba como se dice por libre.

Actuó con el toreo bufo de una forma continuada durante veinticinco años, consiguiendo siempre excelentes éxitos artísticos y económicos. Participó varios años en el grupo de Los Califas, con ellos recorrió toda España, Portugal, sur de Francia y algunos lugares del entonces Marruecos francés-español. Que por cierto, en aquellos años treinta iba Manolete acompañándolos como novillero, encargándose de la parte seria del espectáculo al lidiar un novillo en cada actuación. Más tarde estuvo en la valenciana agrupación llamada El Empastre, la que fuera la primera banda musical de este estilo. Continuó en otras como Los Calderones y la sevillana Carrusel Andaluz.

Rafael García era un hombre que ganó bastante dinero, pues hubo Charlotas que cobraba hasta mil pesetas de aquellos años, llegando a ganar hasta un millón de pesetas, pero nunca supo lo que era ahorrar una peseta al no administrase, y lo mismo que lo ganaba lo gastaba. De forma que cuando llegaba la invernada se le veía trabajar en oficios peón de albañil o de camarero en un bar, para alimentar a su familia. Él solía decir: «Siempre trabajando, pero siempre sin salir de apuros».

Pudo tener Rafael el deseo de ser torero serio, pues demostró en ocasiones que podía hacerlo, pero su baja estatura y su modestia y su forma de ser desorganizada sólo le permitió ser un modesto pero aclamado Chalot del toreo.

Murió 19 de agosto de 1955 con las zapatillas puestas, pues actuando en la plaza de Aroche (Huelva) en el espectáculo cómico-musical Carrusel Andaluz, al entrar a matar un novillo, éste hizo un extraño y salto el estoque, con tan mala fortuna que se le clavo en el vientre de Rafael, falleciendo a los pocos minutos. Dicen que herido de muerte sonreía mirando al tendido como si se tratara de una pirueta. El público en un pricipio creyó que se trataba de un nuevo truco del genial torero

El “Hombre de Piedra” era así. Un gran artista bohemio, que sólo pensaba en ganar dinero para gastarlo con los suyos, y en vivir lo más alegremente que pudo. Con el paso del tiempo este cordobés figura del toreo-cómico, está olvidado, y sería justo que se recordara su nombre con una calle.


Anécdotas

Se comentaba la siguiente anécdota de Rafael García Pérez que demuestra su serenidad, sangre fría y conocimiento de los toros.

Esta en la plaza de toros de La Línea de la Concepción para actuar en uno de sus espectáculos, y se dio el caso que estaban encerrando los toros que habían de lidiar los diestros Domingo Ortega, Pepe Luis Vázquez y Manolete. Unos buenos astados con arrobas y pitones.

Un toro no había maneras de meterlo en los chiqueros, los peones trabajaban para acosarlo y obligarle a seguir a los cabestros. Pero todo era inútil. El Hombre de Piedra dijo: —¿Queréis ver como lo entro a cuerpo descubierto?—. Alguien le respondió: —¿Tú eres un "Charlot" y vas a saber más que nosotros?— Rafael contestó —¡Ya verás!—. Se situó Rafael en medio de la puerta de los toriles que estaban abiertas, y con una tranquilidad escalofriante, llamó la atención del astado que arrancó y arremetió contra él. Cuando lo tenía a dos pasos, hizo un quiebro con el cuerpo, y el bicharraco ciego entró limpiamente al callejón del chiquero. Al día siguiente se comentaba en todos las tertulias taurinas tan prodigioso hecho....


Ocurrió también la siguiente anécdota:

En la plaza de toros de Tánger actuando en su espectáculo cómico taurino, el torero que iba en la parte sería se negó a salir al ruedo, el empresario solucionó el asunto vistiendo al Hombre de Piedra con traje de luces y lo introdujo como lidiador, este hizo una aceptable corrida, pues dio buenos muletazos matando de una estocada formidable. Como estaban en Marruecos nadie se dio cuenta de aquel cambio.


Testimonios

De la siguiente forma el diario ABC del día 21 de agosto de 1955 comentaba la muerte del Hombre de Piedra.

De manera trágica ha muerto, en el pueblo de Aroche, el famoso torero bufo El hombre de piedra, llamado Rafael García. Formaba parte del espectáculo Carrusel Andaluz que actuaba en un festival cómico-taurino que se celebraba con motivo de las fiestas de la localidad. El hombre de piedra, al entrar a matar al novillo que lidió, éste hizo un extraño, saltó el estoque y fue a clavarse en el vientre del torero que murió en la misma plaza en pocos minutos


El Diario Córdoba en la sesión Postal del Dia le dedicaba este comentario al Rafael García titulado LA ULTIMA PIRUETA. Se expone algunos párrafos:

Artista genial, de audacia impresionante y de trucos originalisimos, que nadie supo superarle. Ganó mucho dinero, pero también lo gastó todo, pues su bondad y sentido generoso le hizo derrochar cuanto ganaba entre los suyos y sus amistades, sin prevenir el futuro.

En Córdoba se le quería y se le admiraba. Su espíritu bohemio le impedía asegurarse un porvenir para él y los suyos....Era muy apreciado y admirado ente sus compañeros y aquí gozaba de prestigio como uno de los mejores toreros bufos.

Era un cordobés que no logró crearse una holgada posición, a pesar de sus condiciones extraordinarias para ser figura en el toreo-cómico, pero sí gozaba de popularidad y de la simpatía en el mundillo taurino y entre sus amigos....

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