El tren a su paso por Fuente Palmera

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Marchenilla
Linea de Marchena a Córdoba, locomotora 240-2011, mayo 1966, Foto James M. Jarvis © 30937.co.uk

Con una vida de menos de un siglo (1885- 1970) el “Marchenilla” tuvo gran influencia sobre La Colonia de Fuente Palmera por ser el único medio de transporte de los vecinos en sus desplazamientos a Córdoba y de los lugareños del Villar a Écija , población que ha tenido y tiene gran influencia sobre los villarengos.
La iniciativa de su trazado surge a raíz de la fundación de la Compañía Férrea de los Andaluces, creada por don Joaquín Gándara Navarro y don Jorge Lorin Oyarzábal el 30 de mayo de 1877.
A semejanza de la mayoría de las líneas de aquel tiempo, el trazado del tren que unía Marchena con Valchillón, se realizó en tres etapas:

Trayecto

1ª.El día 20 de septiembre de 1879 se inauguró el tramo que iba desde Marchena a Écija con un trazado de 44,015 kilómetros.

2ª. El trayecto entre Écija y La Carlota empezó a funcionar el 10 de junio de 1885, con una longitud de línea de 27,784 kilómetros.

3ª. Terminando los 91,383 kilómetros de vía en Valchillón, tramo que se inauguró el 12 de octubre de 1885.

El trazado de la línea era relativamente llano pues Marchena está a 95 metros sobre el nivel del mar; Fuentes y La Luisiana se encuentran a unos 165 metros; Écija a 112 metros sobre el nivesi bien el tren atravesaba suelo colono por una zona de El Villar.
Para ser aún más pintoresco, tenía un pequeño túnel de unos trescientos metros a la salida de la estación de Las Tablas de Córdoba.
La importancia del “Marchenilla”, viene determinada, además de ser el medio de transporte más utilizado por los colonos, en servir de correo, pues a su estación de Navalagrulla, que figuraba con el nombre de Fuente Palmera, llevaba y recogía, todos los días, la correspondencia el factor de correos que vivía en Fuente Palmera. Con el tiempo la estación se trasladó a la Fuencubierta pues estaba más próxima y además tenía carretera empredrada a comienzo de siglo.[1]

Coordenadas: 37°38'22"N 5°0'20"W

Aspecto social del tren

El ajetreo que había en los vagones de madera del tren semejaba verdaderos centros comerciales, pues sobre ellos realizaban sus compraventas los recoveros, entregando tejidos y otros artículos a los lugareños a cambio de sus huevos; los diteros ejercitaban su labor vendiendo a plazos objetos de oro y plata. También se vendían las frutas y productos del tiempo. El ambiente del tren, se vivía en sus amplios y abiertos vagones, en ellos, los viajeros participaban en amplias tertulias, debatiéndose todos los problemas, políticos, familiares, locales, era un medio de enterarse de la problemática del entorno. Los vecinos de La Colonia lo utilizaban en dos tramos principalmente, el primero para trasladarnos a Córdoba, cogiéndolo en Fuencubierta y sobre un tramo de más de treinta kilómetros se tardaba en llegar a la capital hora y media. El segundo era el utilizado por los vecinos de El Villar de Marcos que lo tomaban en la estación de Navalagrulla para visitar la ciudad de Écija.
D. Francisco Tubío Adame.Cronista de La Colonia de Fuente Palmera. El Colonial, Julio 2004.


Línea Marchena-Valchillón

Estación de Fuente Palmera

Hasta 1970 la campiña cordobesa y sevillana fue atravesada por un modesto ferrocarril (el "Marchenilla") que, sobre cerradas curvas, dibujaba un atractivo trazado que hoy se ofrece para el viajero que quiera recorrer el camino entre la Córdoba califal y Marchena, villa señera de la Campiña Sevillana.

Andalucía contaba con una de las más densas redes ferroviarias de la península ibérica. En el cometido de unir Sevilla y Córdoba coincidieron las compañías M.Z.A. y Andaluces. La primera de ellas inauguró su línea en 1859 por el valle del Guadalquivir, trazado que hoy perdura. La segunda, la línea de Andaluces, concluida completamente en 1885 (se hizo con la concesión en 1878), llegó más tarde y tuvo que optar por un camino más sinuoso y duro, atravesando la campiña para llegar a Sevilla por el sur, a través de Marchena. Esta vía verde era a su vez un atajo para los trenes que, desde Córdoba, se dirigían directamente hacia Cádiz, evitando la entrada en Sevilla, apareciendo a la altura de Utrera.

Tras la desaparición de las compañías privadas y su integración en RENFE en 1941, el ferrocarril de la campiña fue perdiendo importancia con relación a la línea principal por el Guadalquivir. Esta última era más directa y con un trazado mucho más sencillo para los trenes. De esta forma, tras un paulatino declive, fue cerrada completamente el año 1970, desmantelándose todas las instalaciones al poco tiempo.[2]

Ruta Marchena-Valchillón


El perfil de esta línea era realmente suave, con pendientes que no superaban las 15 milésimas. Siendo sus principales obras de fábrica:

PKm Estación Obra Características
44 Écija Puente sobre el Genil De hormigón armado 5 arcos de 17,75 ml
65,7 La Carlota Puente sobre el Guadalmazán De tres arcos de 14,7 ml
83,7 Las Tablas Túnel De 300 ml (único de la línea)


Realmente su perfil se vio entorpecido por algunas dificultades orográficas, como lo demuestra el calado del túnel de Las Tablas y los continuados cruces sobre los ríos: Guadajoz, Gadalmazan, Genil, Salado y Corbones. Algunos de estos cruces requirieron posteriores reparaciones, e incluso la sustitución de los mismos para soportar la mayor envergadura de las locomotoras y unidades de tren.
Se abrió a la explotación el tramo entre Ecija y La Carlota el 10 de junio de 1885 y el 12 de octubre del mismo año hasta Valchillón, a los seis años de iniciadas las obras.

El tramo entre Marchena y Valchillón operativo a partir de 1885, facilitó el paso de marcancias y viajeros entre Andalucía Occidental y la Oriental.

Estaciones de la línea:

Trazado Marchena-Valchillón
Trazado Marchena-Valchillón
Pkm Estación
0 Marchena
17 Fuentes de Andalucía
29 Luisiana
44 Écija
58 Fuente Palmera
65,7 La Carlota
71 Aldea de Las Pinedas (apeadero)
76 Guadalcázar
83,7 Las Tablas Luisiana
91,5 Valchillón
99 Cercadilla
100 Córdoba

[3]

Estación de Fuente Palmera

El FC. Valchillón-Écija-Marchena fue clausurado en el año 1969. Las instalaciones y vías fueron desmanteladas a mediados de los años 70, ya que por el trazado por donde discurría la vía entre Marchena y Écija fue aprovechado para introducir unas tuberías para suministro de agua al pueblo de Marchena con problemas de sequía en los meses de verano, con lo que quedó solucionado este problema al traer directamente el agua desde Écija.
Aun se conservan algunos vestigios como el puente de Hierro sobre el río Genil en la parte Norte de Écija, ya que una vez desmanteladas las vías, sirvió como puente de acceso por la parte Norte del pueblo, evitando así su posible desguace. También se conserva la estación de Écija convertida actualmente en cuartel de la Policía Nacional y algunos puentes de obra como el existente a la salida de Valchillón. En Marchena aun se pueden ver algunos pequeños detalles del antiguo deposito de vapor, como el deposito del agua y el espacio donde estaba ubicada la placa giratoria.[4]

Hemeroteca histórica

Merendero, Antiguo apeadero Estación Ferrea Navalagrulla

* Desprendimiento, 1886
El Siglo Futuro
"El tren 41 de la línea de Marchena a Córdoba hubo de detenerse entre Écija y Fuente Palmera por desprendimiento de 34 metros de la vía. A las seis de la mañana pudo seguir la marcha, después de hecho el trasbordo."[5]

* Descarrilamiento, 1889
Diario de Córdoba
"Después del que dijimos ocurrió el jueves al tren mixto que salió para Écija, ha tenido lugar el de un coche de tercera del tren correo, junto a la estación de Fuente Palmera aunque sin consecuencias por la lentitud de la marcha. En esta línea debe haber algo que es preciso corregir, pues no basta el celo del ingeniero de la sección, don Manuel Cuéllar."[6]



Varios periódicos franceses recogieron la noticia

* El caso del niño en la estación, 1892
La Dinastía
"Un acontecimiento extraño y misterioso tiene preocupada la atención pública en las provincias de Córdoba y Sevilla. Parece ser que al llegar noches pasadas a Fuente Palmera, estación distante apenas tres leguas de la ciudad de Écija, el tren mixto que hace el trayecto de Marchena a Córdoba, bajóse del mismo un individuo embozado hasta los ojos en larga capa y depositó en poder del jefe de la estación referida una caja de madera y una carta en la que se le decía que le enviaban en aquella un regalo, sin que se fijara dicho jefe en que la carta no traía firma. Parte el tren (que para allí breves momentos), abren la caja, y ¡oh sorpresa!, se encuentran dentro de ella un niño recién nacido envuelto en ricos pañales de batista.
El jefe, al verse burlado de aquella suerte, grita, protesta, dice que él no carga con el mochuelo, y entonces un guarda-aguja de aquella estación que se hallaba presente compadecido sin duda de la triste suerte que esperaba a aquella criatura, y teniendo en cuenta que su mujer se hallaba criando suplica que se la entreguen para hacerse cargo de ella. No solamente accede gustoso el jefe, sino que también le da las gracias más expresivas por haberle sacado con esta determinación de un grave aprieto.
El caritativo empleado coge al chico y se lo presenta a su mujer, la que después de amamantarlo y hacerle algunas caricias, comienza a desnudarle con el fin de reconocerle y mudar su ropa. Pero no bien húbole despojado de la chambrilla, cuando cayó al suelo un papel que debajo de ella se encontraba, en el que se hallaban escritas las siguientes palabras:

Estación de Fuente Palmera

“Quien recoja y tenga este niño será feliz”. Asombrados se quedaron los honrados esposos por tan extraña revelación; pero cuando su asombro llegó al colmo, fue al quitar al pequeñuelo infante la faja, pues de entre ésta comenzaron a caer al suelo billetes de Banco.
Respuesto de la sorpresa que aquel hecho les causó, cogieron y contaron los billetes caídos, resultando componer la respetable suma de 125.000 pesetas.
Enterado de este suceso el jefe de la estación de Fuente Palmera, exigió al guarda-aguja la devolución del niño, a lo que su poseedor no accedió, como es de suponer, por cuyo motivo se ha originado un pleito, del que seguramente saldrá triunfante el honrado guarda-aguja."[7]
La Época
"Acerca del hallazgo de un niño en la estación de Fuente Palmera con un fajo de billetes del Banco de España entre las ropas, dice un colega que lo ocurrido es una broma, reproducción de otra dada hace tres años por un periódico de Andalucía."[8]

* Nomenclatura de la estación, 1915
Diario de Córdoba
"...Pero en cambio, tenemos en la línea férrea de Córdoba a Marchena una estación llamada de Fuente Palmera, que dista de aquí trece kilómetros, que no radica ni en el término municipal y que tiene muy mal camino. Teniendo en cuenta estas circunstancias y que toda la correspondencia se hace por la de la Carlota, consideramos que por justicia, por ley, por conveniencia, aquella estación debe llamarse cualquier cosa menos lo que se llama. ¡Cuántos han tomado billete para Fuente Palmera, creyendo próximo el pueblo, y se han encontrado en aquella estación completamente desorientados y sin medios de ninguna clase para llegar al término de sus viaje! Y lo mismo sucede con las mercancías. Así es que yo, haciéndome fiel intérprete de los deseos de estos mis vecinos, dirijo un ruego desde las columnas del DIARIO DE CÓRDOBA al Director general de los ferrocarriles Andaluces, al Ministro de Fomento o aquien corresponda, para que desaparezca de la nomenclatura ferroviaria el nombre de Fuente Palmera y se llame la estación de Navalagrulla, como generalmente se la nombra por aquellos parajes....EL CORRESPONSAL"[9]

Tragedia en un tren. La Voz. 05/08/1920

* Fuego en un vagón, 1916
Diario de Córdoba
El jefe de la estación de Fuente Palmera comunica al gobernador que el tren 1.043 detuvo su marcha en aquella estación por estar ardiendo uno de los vagones del convoy, del que fue separado, no ocurriendo desgracias.
Tren detenido
El tren 41 paró treinta minutos en Fuente Palmera, por descomposición de la máquina que lo remolcaba[10]

* Tragedia en un tren, 1920
Correspondencia de España
"Sevilla, 5.- Cerca de Fuentepalmera se incendió un vagón de primera del correo de Córdoba a Marchena. Los viajeros intentaron hacer sonar el timbre de alarma, que estaba estropeado y no sonó. Entonces se asomaron a las ventanillas dando gritos. El maquinista no les oía. Seguía ardiendo el coche, y los viajeros de él y de los vagones inmediatos apelaron a disparar pistolas y revólveres, pero el maquinista seguía sordo y el tren corriendo. Por último, uno de los viajeros de los vagones posteriores fue recorriendo la estribera, pasó por el techo del coche incendiado y así logró llegar hasta el ténder, arrojándose sobre el maquinista y obligándole a frenar. Detenido el convoy, se aisló el coche incendiado. No fue posible contener el fuego. Al cabo de una hora el tren prosiguió su marcha. No hubo que lamentar desgracias personales."[11]

Referencias

  1. D. Francisco Tubío Adame. Cronista de La Colonia de Fuente Palmera. El Colonial, Julio 2004
  2. Museodeljuego.org
  3. Spanishrailway.com
  4. forotrenes.com
  5. El Siglo Futuro. 08/03/1886
  6. Diario de Córdoba. 27/03/1889
  7. La Dinastía. 28/04/1892
  8. La Época. 28/04/1892
  9. Diario de Córdoba. 09/11/1915
  10. Diario de Córdoba. 12/08/1916
  11. Correspondencia de España. 02/08/1920
Linea de Marchena a Córdoba. Biblioteca Virtual de Defensa

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