Eugenio García Nielfa

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Eugenio García Nielfa
Eugenio García Nielfa.jpg

Periodista

Nacimiento: 1883
Filipinas
Fallecimiento: 1953
Córdoba

Contexto histórico

Décadas: 1920 - 1930 - 1940 - 1950

Eugenio García Nielfa

Nació en las islas Filipinas en 1883, hijo del capitán Blas García Hernández, uno de los últimos de Filipinas. Poco antes de producirse la independencia de aquellas islas, Eugenio García Nielfa se trasladó a vivir a la península. En Madrid compartió pensión con Luis Linares Becerra (1887-1931) y Medardo Lafuente Rubio (-1939), periodistas entonces ambos que luego serían profesores de enseñanza media (el segundo radicado en Cuba desde muy pronto). Falleció en Córdoba en 1953

Años después ingresa en la redacción de Diario de Córdoba y llega a ser redactor jefe durante varios lustros, aunque sus posiciones avanzadas le enfrentan con los García Lovera, propietarios del periódico.

Desde mediados de los años diez, se dedica a la divulgación del andalucismo en la prensa y funda en 1916 la Revista Córdoba, primera publicación regionalista de la ciudad.

En 1918 dirige el semanario Andalucía que se edita en Córdoba hasta 1920 constituido en el órgano por antonomasia del andalucismo.

Por su vinculación con las luchas obreras es desterrado a Jaen. Su destierro se hace eco en algunas publicaciones de la epoca:

«En Córdoba. Atropellos. De Córdoba nos escriben lo siguiente, que trasladamos al Gobierno, para que ponga remedio a lo que nuestros comunicantes denuncian: “Entre las muchas fechorías que están haciendo aquí, preparando las elecciones en favor del caciquismo, sufrimos una, que participamos a EL SOL, por si una advertencia de ustedes pudiera hacer algo por repararla rápidamente, o, al menos, por tener el consuelo de que EL SOL se sumara a nuestras protestas. Se trata de la detención y destierro, no sabemos todavía adonde, de nuestro amigo el director de la revista "Andalucía", D. Eugenio García Nielfa; escandaloso abuso, inmotivado, sin fundamento alguno. ¡Y es lo malo que Nielfa goza de poca salud ahora! Están presos también Pablo Troyano, presidente de la Sociedad de Tipógrafos y concejal de este Ayuntamiento; Juan Palomino, presidente de la Agrupación Socialista local, y todos los demás presidentes y algunos secretarios de las sociedades obreras. No se permiten reuniones, no se autorizan reglamentos de sociedades, y, en fin, todos son atropellos.” Transcritas las líneas de la carta que recibimos, volvemos a rogar al Gobierno que dé las órdenes oportunas para que no se consume este género de violencias contraproducentes.» (El Sol, Madrid, 25 de mayo de 1919, pág. 3.)

«Caso lamentable. Un periodista desterrado. Por necesidades de la política electoral del gobernador ciervista de Córdoba, el 23 de mayo fue deportado de allí el Sr. Nielfa, periodista director de la revista Andalucía, a quien se confinó en Valdepeñas de Jaén, como ya saben nuestros lectores. Han transcurrido treinta y un días, y el Sr. Nielfa continúa en su destierro, sin saber por qué se le ha desterrado. Sólo sabe que no es obrero manual, que no pertenece a Sociedad obrera alguna, que no tomó parte en ningún acto obrero, que no ha delinquido en nada; en suma, que es víctima de una injusticia incohonestable. Creíamos, al escribir hace días otro suelto análogo, que el ministro de la Gobernación pondría coto a tamaño abuso. ¿Es que no se ha enterado? Porque conociendo este casi inaudito, impropio de nuestra época, no hay modo de explicarse que patrocine semejante iniquidad, propia sólo del régimen de los Jóvenes Turcos.» (El Imparcial, Madrid, 25 de junio de 1919, pág. 2.)

Tras el destierro acude a Marruecos como corresponsal de guerra donde es testigo del Desastre de Annual. De vuelta a Córdoba recopila sus crónicas, escritas en primera línea de batalla, en el libro Moros y cristianos.

Durante la II República se integra en las Juntas Liberalistas y centra su actividad profesional en una librería.

Es miembro de la Real Academia de Córdoba y tiene dedicada una calle en la ciudad.

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