José Antonio Villalba Martos

De Cordobapedia
Saltar a: navegación, buscar

José Antonio Villalba y Martos, juez, abogado y licenciado en Filosofía y Letras, (* Montalbán de Córdoba, 12 de diciembre de 1864 - ¿?)

Biografía

Nace en una familia pudiente, hijo de Francisco de Asís Villalba y Domínguez, abogado, registrador de la propiedad, ex-diputado provincial, ex-alcalde, y ex-juez municipal de Montalbán, y de Rosario Martos y Rodríguez († 1930), perteneciente a la conocida familia Ortiz de Martos de Luque. Sobrino de Antonio Villalba y Domínguez.

Tras la pérdida de su padre, se dedicó al estudio bajo el cuidado y esfuerzo de su madre. Completó sus estudios en el Instituto Provincial de Córdoba y su bachillerato en el Colegio de los PP. Escolapios de Archidona. Continuó su formación en Filosofía y Letras y Derecho Civil y Canónico en el Colegio de Santa Clara, fundado por el presbítero D. José Calderón y Mariscal, obteniendo su licenciatura con sobresaliente en ambas carreras en la Universidad de Sevilla.

Dedicó parte de su juventud a la enseñanza, impartiendo clases de historia, geografía, psicología, y retórica en el Colegio de Santa Clara y la Academia Politécnica de Córdoba. Como académico, ocupó la cátedra de Lengua Griega en la Universidad Católica de Córdoba, donde también ejerció como secretario de la Facultad de Filosofía y Letras. Su dedicación al estudio produjo valiosos materiales educativos y traducciones de clásicos griegos y textos hebreos.

Tras la muerte de D. José Calderón Mariscal, Villalba asumió la dirección del Colegio de Santa Clara en diciembre de 1892.[1] Como orador, destacó en diversos foros literarios y tecnológicos, abordando temas desde los Concilios de Toledo hasta la pena de muerte.

Villalba fue una figura relevante en el ámbito cultural de Córdoba, llegando a presidir la sección de Literatura del Ateneo[2] , liceos, y otras instituciones. Llegó a dirigir el periódico "El Andaluz" y colaboraciones en medios locales y de Madrid, defendiendo los intereses de su localidad.

En el terreno jurídico, Villalba se formó al lado de abogados de renombre, abriendo su propio bufete en 1889. Su integridad y profesionalismo le han valido el reconocimiento de sus colegas y de instituciones como la Cruz Roja. Participó activamente en comisiones del Ilustre Colegio de Abogados, contribuyendo a la reforma del Poder Judicial y promoviendo iniciativas en beneficio de la profesión.

Entre los numerosos informes forenses de José Antonio Villalba, se destaca el realizado en su debut el 27 de marzo de 1890, defendiendo a José Granados García, acusado de hurto. Este discurso, en el que confrontó al teniente fiscal Ricardo Muñoz, cimentó su reputación como jurista. Otras defensas notables incluyen casos de homicidio, lesiones, expedición de moneda falsa, disparo, quebrantamiento de condena, violación, desobediencia, robo, profanación de imágenes, atentado, e injurias y calumnias a la autoridad, logrando resultados sobresalientes por su dedicación, conocimiento profundo y elocuencia. Sus informes han sido elogiados ampliamente, no solo por la prensa de Córdoba sino también por la de Madrid, como se refleja en un artículo del periódico La Justicia del 21 de marzo.

Como juez (1889-1935)

Villalba participó en las oposiciones a la Judicatura anunciadas en la Gaceta de Madrid en mayo de 1889, destacándose entre mil setenta abogados y obteniendo una plaza con la calificación más alta, sin hacer uso de recomendaciones. Desde el 2 de agosto de 1890, ha servido como Abogado Fiscal sustituto en la Audiencia Provincial de Córdoba, formulando acusaciones elocuentes y calificando numerosos procesos con un alto grado de éxito. Fue juez del Juzgado de Instrucción y siendo elegide magistrado de la Primera Sección de la Audiencia Provincial d Córdoba en julio de 1915[3].

Fue nombrado gobernador civil interino en el año 1922 siendo sustituido al año siguiente por el gobernador militar. En marzo de 1924 es nombrado presidente de la Audiencia Provincial de Badajoz[4] tributándoles sus compañeros homenaje por tal causa[5]. En marzo de 1927 fue ascendido a la presidencia de la Audiencia Territorial de Cáceres[6] y al año siguiente a la de Granada. Fue jubilado en enero de 1935[7]

Su pasión por el estudio le llevó a reunir una destacada biblioteca con las últimas publicaciones en derecho y literatura. Villalba profesa un profundo respeto y admiración por su familia, maestros y compañeros, manteniéndose alejado de la política y las actividades sociales para dedicarse al estudio y su práctica legal. Fue nombrado Notario de Olleria (Valencia) por Real orden.

Bibliografía

Referencias

  1. Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos: Año XLIII Número 12215 - 1892 diciembre 3
  2. Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos: Año XLIV Número 12249 - 10 Enero 1893
  3. La Correspondencia de España : diario universal de noticias: Año LXVI Número 20972 - 1915 julio 14
  4. Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos: Año LXXV Número 6400 - 1924 marzo 7
  5. La voz : diario gráfico de información: Año V Número 1508 - 1924 marzo 25
  6. La voz : diario gráfico de información: Año VIII Número 2719 - 1927 marzo 27
  7. El castellano : diario independiente.: Año XXXVI Número 10545 _ 05/01/1935

Principales editores del artículo

Valora este artículo

0.0/5 (0 votos)