1482

De Cordobapedia
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Año 1482
Años: 1479 1480 1481 - 1482 - 1483 1484 1485
Siglos: Siglo XIV - Siglo XV - Siglo XVI


  • Diego de Merlo y el Marqués de Cádiz tomaron a Alhama la noche del 27 de Enero, no sin gran resistencia de los habitantes. Los cristianos, por Marzo pidieron socorro al Conde de Cabra, a Don Alonso de Aguilar, a Garci Fernández Manrique y a Martín Alonso de Montemayor, y al Alcaide de los Donceles Don Diego Fernández de Córdoba. La carta del Marqués de Cádiz llegó a ma-nos de Don Alonso de Aguilar el lunes 4 de Marzo cuando este va-leroso caudillo se hallaba junto a Archidona hacia el arroyo del Ciervo, en la pasada de Loja. Pedían que luego fuesen con toda la gente que pudiesen aprestar y se juntasen con ellos en el puerto de Zafarraya y les avisasen el día y hora de su llegada. (Nos parece extraño que el Rey de Granada estuviese sobre Alhama y que los sitiados pidiesen que el socorro se juntase con ellos en el puerto de Zafarraya), Don Alonso marchó a socorrerlos, pues estaban sitiados por el rey de Granada, con Gonzalo su hermano, que tan famoso había de ser en adelante, y con la gente de su casa y la de Córdoba mandada por Garcí Fernández Manrique, Corregidor de esta Ciudad, que serían todos tres mil infantes y mil caballos; pero Zurita dice, que se volvieron y que si no lo hubieran hecho así se hubieran perdido, por que el rey de Granada les tenía tomado el puerto, lo que parece ser así, pues en otra relación se dice, que Don Rodrigo Ponce de León le despachó mensajeros que le aconsejasen la retirada a Don Alonso, por que el Rey de Granada noticioso de los movimientos de los cristianos había pasado de Alhama e iba a paso redoblado en busca de éstos.

En tales circunstancias emprendió Don Alonso su regreso hacia Archidona y Antequera, con propósito de apercibir en breve un socorro más eficaz. Con motivo del estado de Alhama vinieron los Reyes a Córdoba, donde se trató en su Consejo si sería bien desmantelar aquella plaza por ser necesario gran número de gente para sostenerla; pero la reina fué de dictamen «que hallándose ya resuelta la guerra contra Granada para arrojar los mahometanos de España, no convenía de ningún modo abandonar la primera ciudad tomada a los enemigos». El Duque de Medina Sidonia Don Juan de Guzmán, convocó a los caballeros de Andalucía y reunió un ejército de 50.000 infantes y 5.000 caballos. Vino el Rey a largas jornadas desde Medina del Campo, acompañado de Don Beltrán de la Cue-va, Duque de Alburquerque; Don Iñigo López de Mendoza, Conde de Tendilla; de Don Pedro Manrique, Conde de Treviño; y de otros caballeros, y sabiendo que el Duque de Medina tenía reunido tan numeroso ejército, deseaba ponerse a su cabeza; pero tuvo aviso de que el Duque había entrado ya en el territorio enemigo. El Rey salió de Córdoba el 14 de Agosto, llevando 10.000 infantes 6,000 caballos y gran cantidad de bastimentos que eran conducidos en 25.000 acémilas. El rey Muley Aben Hacen que sitiaba Alhama, sabida la entrada del Rey Don Fernando, levantó el sitio y el Rey se volvió a Córdoba.

Principió la conquista de Granada y en esta guerra militaron con gloria muchos caballeros y héroes cordobeses como el Conde de Cabra, Don Alonso de Aguilar y su hermano Gonzalo Fernández de Córdoba y otros que habían sido sus parciales en las pasadas revueltas; que si los dividió en otro tiempo la discordia y el deseo de mando, ahora se unieron movidos de su valor y celo de la religión para triunfar del enemigo del nombre cristiano. Córdoba contribuyó en gran manera al logro de esta grande empresa, pues además de haber sido el cuartel general y corte de los reyes en este tiempo, suministró muchos socorros y alistó valerosa y lucida gente que acaudillaba su Corregidor Garci Fernández Manrique, valiente y afortunado Capitán. La reina de Portugal, Doña María, hija de los Reyes Católicos, nació en Córdoba en 28 de Junio y fué bautizada en la Catedral, con la pompa correspondiente. El Duque de Viseo vino a Córdoba, según parece de parte de la Infanta Doña Beatriz de Portugal a darle a la Reina la enhorabuena. Teniendo los Reyes ánimo de tomar a Loja, mandaron a hacer grandes prevenciones y reunir el mayor número de gente que se pudiese; y así, habiendo llegado toda, como también algunas compañías de Aragón y Vizcaya, determinó el Rey salir a poner sitio a aquella ciudad, para lo que se bendijeron las banderas en la Catedral y el Rey se puso en marcha para Ecija, donde se reunió todo el ejército. En efecto, fué sitiada Loja; pero conociendo Don Fer-nando que necesitaba más gente, después de haber sufrido un cho-que desgraciado al levantar el campo, se volvió a Córdoba con deseo de tomar satisfacción del infeliz suceso. Mientras los Reyes permanecían en Córdoba, se juntaron en ella los enviados de las iglesias catedrales de Castilla y León, que habían sido convocadas, según parece, para dar a los reyes algunos subsidios con que continuar la guerra de Granada. Por orden del Rey salieron de Córdoba el Obispo de Gerona y Bartolomé Berrio, para solicitar la paz de Italia. Este año se fundó la inquisición en Córdoba a solicitud del Obispo Don Fr. Alonso de Burgos y fueron los primeros inquisi-dores el Bachiller Antón Ruiz de Morales, chantre; el Dr. Pedro Martínez de Berrio y el Bachiller Alvar González de Capilla, canónigos; y Fr. Martín Cazo, guardián del convento de San Francisco. [1]

Referencias

  1. RAMÍREZ DE LAS CASAS-DEZA, L.M.. Anales de la ciudad de Córdoba. Boletín de la Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba, n.60 (1948). http://repositorio.racordoba.es/jspui/handle/10853/64 Disponible en Internet

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