Juan Barasona Santaló

De Cordobapedia
Saltar a: navegación, buscar
Juan Barasona Santaló
Juan Barasona Santaló


Nace en Córdoba a finales del siglo XIX o principios del XX. Desde muy pequeño aprendió de su padre el arte de la taxidermia, llegando ser un gran maestro de este oficio. Sus obras fueron incontables, estando expuestas tanto España y el extranjero.

Trabajó en toda clase de especies animales con un realismo asombroso. Al ser amigo del Marqués del Mérito adornó los salones del Monasterio de San Jerónimo, propiedad del mismo, con numerosas cabezas de animales africanos de muy variada especies. Entre sus obras está la yegua “Esplendida” del famoso rejoneador Álvaro Domech. Otro trabajo lo realizó al disecar el toro de la alternativa en Sevilla de Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete" que le encargó personalmente, alcanzando una gran belleza y realismo.

Trabajó igualmente en relieves, tanto de oro, plata o bronce y en la talla del marfil. Como platero fundió el Cristo de Limpias en este noble metal. Otra obra realizada en marfil fue la escena de la Santa Cena recalando en manos de un industrial bilbaíno, que al admirarla vino a Córdoba a conocerlo para felicitarle por su magnífico trabajo. Su obra más destacada la realizó en bronce en un plano completo de la finca “El Águila” del término de Hornachuelos, en que figuraban todos los detalles de la misma. Otra faceta artística que cultivó en menos escala, fue la de hacer dibujos de animales de la sierra en cerámica. Se puede admirar dichos trabajos en varias cocinas camperas de fincas de la sierra cordobesa.

Se distinguió por ser unos de los mejores expertos cazadores de la provincia de Córdoba, pues aparte de asistir a las más famosas monterías tuvo en suerte el asistir a dos safaris en África con el Marqués del Mérito. Uno el 1950 en Kenia y el segundo a Tanganica en el año 1960, donde demostró su destreza y valentía al enfrentarse a corta distancia a leones o búfalos mastodónticos. Se ganó el sobrenombre del “Mago Calvo” al salvar de las garras de una leona al hijo de un jefe de tribu.

En su casa del barrio del Alcázar Viejo tenía un pequeño zoológico; entre los animales, un león que amamantó con la leche de una perra llegando a ser adulto, además de un Águila Real, un Búho Real y un chimpancé llamado “Panchito”.

En el año 1966 con su pequeño zoo casero, brindó la idea de construir un parque zoológico al entonces alcalde de Córdoba Antonio Guzmán Reina, ofreciendo como primicia una fauna completa andaluza en vivo, más los animales de su propiedad. El Ayuntamiento puso el proyecto en marcha llegándose a inaugurar dicho Parque Zoológico de Córdoba el 15 de mayo de 1968, con el nombre de “Juan Barasona”. No pudo estar presente en la apertura por causa de su fallecimiento producido el 11 de junio de 1967, en su memoria asistió su esposa Emilia Costi Gutiérrez.

Juanito Barasona, como se le llamaba coloquialmente, fue una persona que cultivo amistades por su popularidad, sinceridad, sencillez y cordialidad. Entre las muchas amistades que tuvo, -sería incontable enumerar-, estaban lo personajes populares como: el bohemio Manuel Carreño Fuentes o los castizos Duque de la Mezquita o el Marqués del Cucharón.

Testimonios

  • Escrito de Carlos Valverde Castilla en el Diario Córdoba con fecha 13 de junio 1966.
“Fuites un señor y, como tal indómito. Ningún hombre dobló tu espina dorsal, pues tan sólo te doblegan la naturaleza y el arte. Y la amistad. Porque odias la hipocresía y el disimulo, y porque a nadie hiciste daño, tus amigos lo eran de verdad; como fue de verdad todo lo tuyo; tu afición, tu hombría, tu arte.”


“Juanito Barazona, aún permanece en el recuerdo de los que tuvimos la suerte de gozar de su amistad, ya que dejó tras de sí una huella imborrable por su enorme personalidad, gran simpatía y sobre todo por su incomparable arte, tanto en el difícil campo de la taxidermia, como en los trabajos de relieve realizados en metales”.

Galería de Imágenes

Principales editores del artículo

Valora este artículo

3.2/5 (5 votos)