Pedro Rico López

De Cordobapedia
Saltar a: navegación, buscar
Pedro Rico López Alcalde de Madrid
Pedro Rico López


(Madrid, 1888 - Aix-en-Provence, 1957) fue un abogado y político republicano español, alcalde de Madrid en dos ocasiones (1931-1934 y 1936), y diputado electo por Córdoba en las elecciones de febrero de 1936, esta es la única relación que mantuvo con la provincia andaluza.

Estudió Derecho en la Universidad Central de Madrid, donde se licenció en 1910. De ideología antimonárquica, fue uno de los fundadores de la Juventud Escolar Republicana. Posteriormente formó parte del Partido Republicano Federal, antes de ser uno de los organizadores de la Acción Republicana de Manuel Azaña. Fue propuesto por su partido como candidato por Madrid en la candidatura de la Conjunción Republicano-Socialista para las trascendentales elecciones del 12 de abril de 1931 (que llevaron a la abdicación de Alfonso XIII y la proclamación de la II República. Rico obtuvo el puesto de concejal por el conservador distrito de Buenavista (donde aunque fue el candidato de la Conjunción menos votado, de los tres presentados, obtuvo 9.905 votos por 6.299 del primer candidato monárquico, el antiguo alcalde de Madrid, Fernando Suárez de Tangil y Angulo, conde de Vallellano).

Su carácter popular y su cercanía a las organizaciones obreras socialistas le llevaron a que día 15 fuese elegido alcalde por la corporación municipal (las elecciones habían otorgado treinta concejales a la conjunción republicano-socialista, repartidos a partes iguales entre socialistas y republicanos, y veinte a los monárquicos; el alcalde era elegido por votación entre los concejales del ayuntamiento). Desempeñó el cargo de alcalde hasta el 6 de octubre de 1934, cuando las autoridades pertenecientes a partidos de izquierda fueron destituidas tras los sucesos revolucionarios de Asturias y Cataluña.

En las elecciones a Cortes Constituyentes formó parte de la candidatura por la circunscripción de Madrid capital de nuevo por la coalición republicano-socialista, dentro del cupo correspondiente a Acción Republicana, el partido de Manuel Azaña, obteniendo el escaño. Obtuvo 124.227 votos, siendo el cuarto candidato más votado de la circunscripción madrileña.

Con un amplio sobrepeso, Rico fue muy popular en Madrid. Como alcalde, fue el encargado de recibir la Casa de Campo, hasta entonces patrimonio real, cedida al pueblo de Madrid por el gobierno provisional de la República (1 de mayo de 1931). También organizó el festejo inaugural de la Plaza de Toros de Las Ventas, presidida por el presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, con el fin de recaudar fondos para obreros parados de la ciudad (17 de junio de 1931). Su mandato estuvo enfocado en resolver los problemas sociales de la ciudad, reduciendo el paro, mejorar la enseñanza y conseguir viviendas para las clases proletarias. Colaboró con el ministro de Obras Públicas, Indalecio Prieto en la prolongación de la Paseo de la Castellana, la construcción de los Nuevos Ministerios y el plan de reforma de la ciudad propuesto por Zuazo y Jansen, el cual apenas pudo iniciarse. También se encargó de la prolongación de la calle Serrano, la construcción de una estación depuradora de aguas residuales y la construcción de varias calles del Ensanche de Madrid.

En 1936, Rico era miembro de Unión Republicana y se presentó a las Elecciones de febrero de 1936 en las listas del Frente Popular por Córdoba obteniendo el primer puesto de esta candidatura con 158.011 votos por lo tanto alcanzó el acta de diputado. Al acceder el Frente Popular al poder, es repuesto en la alcaldía (20 de febrero). Sin embargo, una vez estallada la Guerra Civil, a pesar de declaraciones triunfalistas, su gestión fue un fracaso, puesto que se vio incapaz de garantizar el abastecimiento, al tanto que el orden público apenas se mantuvo. Al llegar noviembre e irse acercando las columnas franquistas, participó en los mítines en los que se llamaba a la resistencia, animando a los madrileños y llegando a afirmar que moriría antes que salir de la ciudad.

Sin embargo, al huir el gobierno de Largo Caballero a Valencia el día 6 de noviembre, Pedro Rico se unió a la comitiva gubernamental, huyendo de la ciudad asediada (se trata del episodio bélico conocido como batalla de Madrid), tras firmar un decreto en el que delegaba la alcaldía en el teniente de alcalde <<por tener que ausentarme de esta ciudad para desempeñar una misión que me ha sido confiada por el Frente Popular>>. No obstante, milicianos anarquistas de la columna de Del Rosal, controlaban Tarancón (Cuenca), por donde pasa la carretera a Valencia. Aunque los primeros coches, donde iba Largo Caballero, pasaron por la localidad sin impedimento, cuando los milicianos se percataron de que era todo el gobierno el que se dirigía a Valencia, ordenaron parar a los coches y hacer salir a sus ocupantes. Los ministros miembros de la CNT Juan López y Juan Peiró fueron obligados a volver a Madrid, al igual que el alcalde, que como tal debía permanecer con sus conciudadanos. El resto de la comitiva, tras una tensa escena y consultas con la jefatura libertaria, pues los anarquistas amenazaban con fusilarles, fue autorizado a seguir.

A Rico no le quedó más remedio que volver a Madrid, pero en lugar de asumir de algún modo su responsabilidad por haber huido, se asiló aterrado en la Embajada de México, huyendo poco después de nuevo hacia Valencia oculto en el portaequipajes del Nili, banderillero de Juan Belmonte, desde donde consiguió embarcar para América. El día 13 se constituyó el nuevo ayuntamiento, con Cayetano Redondo al frente de la Alcaldía, junto con los Julián Besteiro, Rafael Henche (quien sucedió en 1938 a Cayetano Redondo) y Wenceslao Carrillo Alonso. Haciendo mofa de su gordura, los republicanos pusieron su nombre al panzudo avión canadiense Grumman G-23.

Murió en su exilio francés de la ciudad de Aix-en-Procence, donde escribió un breve libro sobre la bandera republicana, Roja, amarilla y morada, publicado en 1950 en Buenos Aires por las Ediciones de Información y Propaganda de la República Española.

El Ayuntamiento de Madrid le ha dedicado la Calle de Pedro Rico, paralela a la M-30 (que es llamada Avenida de la Ilustración).

Principales editores del artículo

Valora este artículo

1.6/5 (5 votos)