Baile de Los Locos (Fuente Carreteros)

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Una de las tradiciones más populares y singulares de la localidad de Fuente Carreteros es el Baile de Los Locos, pintoresco y de carácter folklórico-religioso, que se baila cada 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes. Fue declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, en noviembre del año 2000.

Numerosos investigadores han intentado señalar con precisión el primer origen del baile, pero todo son hipótesis: unos piensan que la Danza fue traída por los primeros colonos de sus tierras de origen centroeuropeo en el siglo XVIII, ya que su vestimenta y coreografía pudieran ser de un pueblo del Mediterráneo. Otros por el contrario, piensan que el baile es autóctono, porque por aquellos años de la Fundación de las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena, había bailes con características parecidas, eran los casos de La Carlota y San Sebastián de los Ballesteros entre otras.

Con el nombre de "Los Locos" también era llamada en la Edad Media una especie de parodia con que la turba en el Día de los Inocentes usurpaba por un día los honores y funciones del sacerdocio, no sabemos si también con esta realidad podría entroncarse el tema que nos ocupa.







Una de las tradiciones más populares y singulares de la localidad de Fuente Palmera es el Baile de Los Locos, pintoresco y de carácter folklórico-religioso, que se baila cada 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes. Fue declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía, en noviembre del año 2000.



La simbología de este baile tiene relación con el Día de Los Santos Inocentes, representando la matanza organizada por el Rey Herodes. El 28 de diciembre era considerado fiesta local en todas las aldeas, incluso para los aceituneros, que venían a ver danzar a los locos. Este ambiente festivo paralizaba todas las actividades laborales.

Todos los miembros de la locada pertenecían a la Hermandad existente en las poblaciones de Fuente Palmera, Fuente Carreteros, La Herrería, La Peñalosa y Ochavillo del Río. El dinero recogido por los danzantes el día de los Inocentes una vez pagados los gastos originados por estos durante la preparación de la Danza, era integró para la Hermandad. Esto lo empleaban en la organización de la "Velaílla" de la Virgen, o en arreglar la Parroquia, como ocurrió tras la Guerra Civil, empleándose todos los beneficios que se recaudaron en reparar los destrozos de la contienda. En los años siguientes, los miembros de la locada se esmeraron en sus Danzas y alargaron su recorrido por las distintas aldeas, con el fin de aumentar sus ganancias.

Tras la primera danza en honor a la virgen, los locos acudían a la casa del alcalde donde bailaban y solicitaban permiso para ir por el pueblo danzando y pidiendo dinero para la Hermandad. A partir de aquí iban por las principales casas de la aldea para que sus propietarios, en correspondencia a la distinción e identificación de poder que se le hacían, echaban al suelo alguna moneda para el baile, teniendo que danzar alrededor de las mismas sin tocarlas, puesto que el hacerlo suponía su desmerecimiento en la actuación. Se danzaba en cualquier calle, esquina o plaza, o siempre que alguien lo solicitara o pagara.

Generalmente eran los jóvenes solteros quienes pagaban y dedicaban una danza a la chica que le gustaba. Para esto se acercaban al "Capitán d'espa" (capitán de espada) y le anunciaban un deseo. Éste, antes de levantar su espada en señal de comienzo, comunicaba la dedicatoria al público. Con voz fuerte "esta danza va por fulana" u "otra que la paga fulano para fulana". La duración del baile era de un cuarto de hora cuando se realizaba completo, el resto dependían del dinero que hubieran ofrecido; si este no era mucho y los danzantes estaban ya cansados, el capitán hacia una señal y "partía la danza ".

Esta dependencia Danza-Hermandad debió ser bastante fuerte, pues cuando desaparecen dichas Hermandades, dejan de salir las locadas. Al desaparecer la estructura formal a la que estaba asociada y así mismo su finalidad económica, se pierde la tradición. En 1952 se recupera temporalmente para participar en un concurso de danzas antiguas celebrado en Madrid. Pero será rescatada definitivamente, gracias al tesón de antiguos danzantes y sus familiares, a raíz de la celebración del 215 aniversario de la Fundación de las Colonias en 1982, recuperándose únicamente la locada de La Herrería y Fuente Carreteros.

"La tradición se cumplió, y Fuente Carreteros, fiel a sus viejas costumbres, no ha dejado caer la fiesta desde que aquel 1981 en que celebrándose el 215 aniversario de la fundación de la Colonia se recuperó el baile, olvidado desde aquel otro triunfo en Madrid interpretando el baile de los locos por personas de Carreteros y recuperado gracias al interés por el patrimonio cultural que desarrollaron hacia el final de los años cuarenta los Coros y Danzas de la Sección femenina."[1]

Diferencias entre las locadas

Antiguamente el mismo día de la danza las diferentes locadas preparaba una comida especial (como cordero guisado en caldera) que se celebraba en la casa del Hermano Mayor de la Hermandad, por la noche en La Herrería o a medio día del día siguiente en Fuente Carreteros. Era también costumbre que las locadas llevaran para comer durante el recorrido un par de sacos de naranjas que es fruto de la zona. En Fuente Carreteros solía ser un niño de 10 o 12 años. En cambio en Herrería era un hombre muy bajito quien se disfrazaba de loquilla.

Los grupos de los locos siempre estuvieron unidos a una hermandad religiosa, patrocinada bajo la advocación de una determinada Virgen así en la aldea de la Herrería la locada estuvo unida a al hermandad de nuestra señora del Valle, y en Fuente Carreteros a la de la virgen de Guadalupe.

En cuanto a los instrumentos utilizados para la danza, estos son: la pandereta, el pandero, los platillos y dos guitarras. Incluye Fuente Carreteros la carrasquiña, ( unos canutos de caña unidos en hilera que son rascados)

En cuanto a la vestimenta conocemos por referencias orales que Los Locos de la Peñalosa llevaban un sombrero de pico en la cabeza. En lugar del pañuelo que utilizan en la actualidad. Otra diferencia es el calzado, Fuente Carreteros sigue usando zapatillas blancas con cordones negros encima de medias blancas y La Herrería cambió sus zapatos de cartera de cuero fuerte que sonaban al ejecutar la danza, por alpargatas. Las cintas que se entrecruzan en el pecho son rojas en el caso de Fuente Carreteros y rojas y verdes en el de La Herrería.

Descripción

  • Componentes y vestimenta: 6 locos y una loquilla.

Este traje ha sufrido algunos cambios y difiere de los antiguos en que sus colores ahora son más vivos y antes eran más apagados, predominando sobre todo, el rojo y el azul. Además a principios de siglo, los zapatos eran de becerro vuelto y las faldas llevaban tres volantes.

Varias son las horas que tarda un "loco" en vestirse; siguiendo un orden establecidos por familiares y amigos. La persona encargada de vestir al loco tiene que sujetarle con hilo las cadenas, broches, moñas y cintas que le cuelgan del traje.

El traje de un loco consta de: alpargatas blancas de cáñamo con cintas negras que se cruzan a la romana a lo largo de las medias blancas que cubren sus piernas, camisa blanca en la que se cose las cadenas, broches, moñas, cintas y otras alhajas; enaguas blancas con encajes, pañuelo doble anudado al cuello y pañuelo rojo o multicolor anudado al lado izquierdo de la cabeza; faja azul, cintas rojas o verdes dependiendo de la locada, entrecruzándose en el pecho a la bandolera, cadena doble en el pecho y sencilla en la espalda y castañuelas con multitud de cintas de colores que completan el traje.

Cuentan algunos ancianos que antiguamente a las 6 de la mañana comenzaba a repartirse los escopeteros, colocándose cada uno en la casa de su respectivo loco. Una vez que el loco está vestido el escopetero lo espera en su puerta, lanza un tiro al aire con su trabuco anunciando a los demás "locos" que ya hay un loco vestido, que irá acompañado por su escopetero al lugar donde se reunirá la "locada" para bailar la primera danza, que por tradición es en la plaza frente al umbral de la iglesia. También nos avisarán del final de cada danza. Estos Trabuqueros o escopeteros, en los desplazamientos que hacían las locadas de una aldea a otra, se adelantaban un par de Km, disparando a discreción para anunciar así la llegada de los locos.

Los escopeteros visten con pantalón negro, camisa blanca, una banda roja cruzando el pecho y sombreros de ala ancha, en la actualidad llevan además un pañuelo anudado en el lado izquierdo de la cabeza.

Acompañando a los escopeteros hay un capitán de espada. Este va vestido con camisa blanca y banda roja cruzando el pecho, pañuelo anudado al lado izquierdo de la cabeza y mascota. El capitán va acompañado siempre por un sable con el que se ayuda para abrir la marcha, dar órdenes, dirigir, guiar e indicar a quién se le dedica la danza y quien la paga, también es el encargado de indicar los cambios en cada evolución de la danza. Se dice que antiguamente cuando el capitán de espadas de una aldea cruzaba su sable de acero con el de otra aldea, esto significaría bailar hasta quedar agotados.

La "locada" siempre está atenta a la señal que el capitán efectúa con el sable para poder dar comienzo a la danza. Es él también el encargado de poner fin al baile ordenando a los escopeteros que disparen sus trabucos. Antiguamente también había un capitán de lanzas que era el director del baile.

La "locada" cuenta con una banda de músicos o instrumentistas, que con su música acompañan al baile, estos músicos van vestidos con trajes de patén a rayas, faja roja, camisa blanca, pañuelo anudado al lado izquierdo de la cabeza y mascota. Los instrumentos con los que cuenta la banda: dos guitarras (antiguamente había una bandurria), unos platillos (adornados con cintas de colores), panderos, panderetas, la botella (que en la actualidad no la hay) y la carrasquiña, que es un instrumento característico de Fuente Carreteros, éste está compuesto por unos canutos de cañas unidos en hilera que son rascados.

Durante toda la historia de este baile los componentes de la "locada" han sido siempre hombres, aunque en una sola ocasión la "loquilla" fue una mujer, la primera que ha participado en la realización de esta Danza.

Danza

Hay tres piezas de baile, a cada pieza se le denomina María. El baile es sencillo en sus formas, repetitivo y sonoro.

La locada está atenta a la señal que el capitán ejecuta con su sable indicando a los escopeteros que disparen un tiro al aire con sus trabucos para iniciar la danza. Entonces los locos realizan un giro a la izquierda de 360 grados y saludan mediante la flexión de su tronco adelante con el brazo derecho extendido al frente.

Comienza la danza. Los locos bailan tocando las castañuelas con los brazos muy altos y realizando cruces y cambios característicos, interpretando danzas completas o danzas medias. Estos locos son envueltos por la loquilla que desde fuera realiza sus rítmicos movimientos y que es protegida en diversos momentos de la danza por giros y cruces del resto de la locada, hasta que de nuevo los trabucos indican el final de cada una de las piezas de baile.

La danza se realiza al ritmo que marcan las guitarras, castañuelas, pandereta, pandero y carrasquiña.

Testimonios históricos y curiosidades

Imagen de la Danza
  • En julio de 1996 hubo un encuentro de "Los danzantes de San Isidro" de Fuente Tójar junto a la "locada de la Colonia".
  • Aparición de los locos en el testimonio de las Actas Capitulares del Ayuntamiento de Fuente Palmera sobre el acto de colocación de la lápida con el nombre de la Constitución de la Monarquía Española el 27/05/1820.
    <<Esta se anunció en la noche del veinte y siete con repique general de campanas, iluminación y salvas por los vecinos de esta Población. En la mañana del siguiente hallándose reunidos en las Casas del Ayuntamiento los Señores de que este se compone, de todos los Señores Eclesiásticos y empleados civiles a quien este Ayuntamiento había hecho convite y con asistencia de todo el Pueblo, se salió en la forma siguiente a ésta: Le abrían calle unos vecinos, vestidos primorosamente al intento, los que llevaban armas de fuego, a los cuales seguía una danza compuesta de seis individuos adornados primorosamente y músicos componentes; la que bailaba una contradanza en cada parada que se hacía; a esta le seguían todos los Señores convidados, sin preferencia alguna y en medio de ellos el infrascrito Secretario que en alta voz leía en las paradas la Constitución Política de la Monarquía Española, concluido uno de sus títulos se hacia una salva por los escopeteros que iban guarneciendo y escoltando a este intento y finalizaba con una hermosa urna en la que se veía en lo más alto de ella una bella lápida de jaspeado obscuro con letras doradas embutidas que decían Plaza de la Constitución....dando fin con una primorosa contradanza por los danzantes que bailaron por la mañana.>>[2]
  • ...Antonia Soto, “La Dama de los locos”, pues desde 1949, en que, recuperada la Danza de los locos, y en la que participaba por primera vez su marido, se ha especializado, por así decirlo, en “arreglar” a los locos, poniéndoles las bandas, los pañuelos del cuello y la cabeza, las alhajas con que se adornan, etc.[...]Desde pequeña recuerda que le contaban su abuelo y su abuela cómo sus padres (bisabuelos de Antonia) participaban en su tiempo en los locos y cómo poco a poco se había perdido la Danza. En 1948, cuando contaba 28 años, se casó con Valeriano Mínguez, que contaba con su misma edad. Los coros y danzas de la Sección Femenina habían estado reconstruyendo por aquel tiempo la olvidada Danza de los Locos y a Valeriano le tocó al año siguiente sustituir a un ausente en el grupo. Esto permitió a Antonia reencontrarse desde muy pronto con los elementos decorativos de los danzantes, músicos y capitán. Los danzantes bailaban preparándose desde tres meses antes de la fiesta de los Inocentes. Ellas y algunas otras mujeres una semana antes iban de casa en casas buscando anillos, collares y todo tipo de alhajas para los adornos. Años después, debió ser en 1950 ó 51 tuvo la satisfacción, que compartía el pueblo de Fuente Carreteros, de que la Danza de los Locos quedara en segundo lugar en el Certamen de Danzas españolas celebrado en Madrid.[3]
  • Según expuso D. Francisco Tubío, cronista de Fuente Palmera, en la comunicación presentada en la Real Academia de Córdoba en 2001, el objeto principal de los movimientos de los danzantes es proteger a la loquilla, la cual representa a los niños que corren peligro por el mandato de Herodes de asesinar a los niños más pequeños. Según sus palabras, los danzantes se comunican unos a otros el peligro que corre la loquilla, y se ven obligados a tomar una decisión, que es protegerla.[4]
  • José Díaz, loco danzante, recuperó el baile después de la Guerra Civil.

Danza del Oso

Tradicionalmente después de la Danza de los Locos de Fuente Carreteros continuaban la fiesta con otro rito, al que llamaban "Bailar o atar al Oso".
  1. Redacción El Colonial, periódico independiente. Enero 2013 página 8
  2. La Constitución de Cádiz durante el Trienio Liberal. Francisco Tubío Adame, cronista de Fuente Palmera
  3. El Colonial, periódico independiente. Enero 2000
  4. El Colonial, periódico independiente. Enero 2001

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