Guadalcázar

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Bandera Guadalcázar.jpg Escudo Guadalcázar.gif
Bandera de Guadalcázar Escudo de Guadalcázar
Término municipal
Municipio de Guadalcázar
Código postal 14130
Coordenadas
 - Latitud:
 - Longitud:

37°45' N
04º56' 0
Superficie 72 km²
Altitud 158 m
Población (2005) 1.519 hab.
Gentilicio Guadalcaceño/a o Cernícalo/a
Ríos Arroyo de Los Arcos y Arroyo La Marota
Alcalde Francisco Estepa Lendínez (PSOE)
Comarca Vega del Guadalquivir
Partido Judicial Posadas
Pirámide de población
Grupos quinquenales.
Cohortes plantilla h.png Cohortes plantilla m.png
Fuente INE, censo 2001.
Vista panorámica.

Geografía

Ubicación: a 22 Km de Córdoba, en dirección Sevilla.

Vías de acceso: A-4, A-3051 y CP-093

Clima: el clima del término es un clima muy seco y caluroso, como el del resto de la provincia.

Flora y Fauna: presenta una vegetación típica andaluza de la depresión del Guadalquivir, teniendo lugares importantes como espacio natural de "El Hecho" en el que se pueden encontrar algunas hectáreas de chaparros.

Población

Pedanías y cortijadas

pedanías Cortijos

Barrio de San Vicente
Los Huertos

Dehesa Yeguas
Dehesilla y Majada Vieja
Los Olivares
Redondo Alto y Bajo
Reinilla y Ladrillo


Centros educativos: Ver categoría Centros de educación de Guadalcázar

Medios de comunicación

Datos poblacionales

Economía

La economía del término municipal zona es prácticamente agrario mediante el cultivo de distintos productos de secano (trigo, girasol...) y que proporcionan gran parte de la economía de la zona; aunque cada vez se va impulsando el sector servicios en la zona y próximamente se impulsará el sector industrial gracias a la construcción del polígono industrial "Majadas Viejas"

Historia

Se tiene constancia de la existencia de una ciudad romana en el siglo IV llamada Cárbula a la que Plinio hacia mención y que, según algunos historiadores, podría ser la actual Guadalcázar. También los árabes dejaron su huella en esta localidad ya que se cree que en la llamada Huerta Jonda hay una alberca que en su origen era un baño árabe, además del nombre de la ciudad, que en árabe quieren decir río del palacio. Tras ser reconquistada por Fernando III, fue donada a don Gonzalo Fernández de Córdoba, que la permutó por el señorío de Montilla. En 1609 fue erigida en marquesado en favor de don Diego Fernández de Córdoba, Virrey del Perú. Luis Fernández de Córdoba y Arce, descendiente de Don Diego Fernández de Córdoba, fundó en esta villa el Convento de monjas de la orden de San Bernardo.

Heráldica:

Guadalcaceños Ilustres

Alcaldes de Guadalcázar:

Marqueses de Guadalcázar:

Nacidos en Guadalcázar:

Fallecidos en Guadalcázar:

Cultura

Tradiciones:

Gastronomía:

Productos Típicos:

Turismo

Monumentos y lugares de interés:

Hostelería:

Fiestas locales:

  • La Candelaria: La candelaria se celebra el día 2 de febrero y se realizan distintas fogatas por el pueblo, las más significativas son:
    • La Fogata del Molino de Viento.
    • La Fogata del Pilar.
    • La Fogata de La Estación (Barrio San Vicente)
  • Fiesta del día de Andalucía: Cada 28 de Febrero se celebra en Guadalcázar la carrera del Día de Andalucía que se divide por categorías y sexos. Una vez terminada, se celebra un perol de convivencia en el que todo el pueblo participa. Este perol se realiza en la Plaza de España del municipio.
  • Carnaval en Guadalcázar: Comenzó como una mera fiesta popular convirtiéndose en un auténtico reclamo turístico para Guadalcázar; Cada año son más las personas que nos visitan en estas fiestas, con disfraces cada vez más originales y mejor confeccionados.

Esta fiesta se celebra la última semana de Febrero y comienza con un divertido pasacalles que recorre todas las calles de la localidad, dando después comienzo al concurso de disfraces, auténtico protagonista del día y que cada vez es más elaborado; por último, diferentes orquestas musicales amenizan la noche en el Salón de Usos múltiples de la localidad.

  • Cruces de Mayo en Guadalcázar: Esta típica costumbre cordobes se celebra en Guadalcázar adornando entre otros espacios, la Plaza de España y el parque Huerto del Convento, con grandes cruces y demás adornos florales. Hoy en día su celebración es menos acentuada.
  • Romería de San Isidro Labrador: Se celebra cada 15 de mayo. La celebración comienza con un desayuno molinero en la Plaza de España, donde se van concentrando los romeros y carrozas para dirigirse en procesión, junto al patrón San Isidro Labrador, al monte municipal El Hecho, donde se celebra una misa en su honor dando paso a los múltiples peroles que celebran los allí presentes. En este día se celebran concursos a la pareja mejor ataviada, la mejor carroza y al mejor perol. La noche anterior a la romería, se celebra una víspera que cada año congrega a más personas.
  • Corpus Christi: El segundo domingo de junio, los niños de primera comunión de Guadalcázar, celebran el Corpus, haciendo un recorrido por las distintas calles del pueblo y parando en los improvisados altares que los vecinos realizan, en la actualidad, cada vez hay menos altares.
  • Feria de la Virgen de la Caridad y Santísimo Cristo de la Salud:Estas fiestas se celebran en Guadalcázar la semana del 15 de agosto, y duran aproximadamente 5 días. De estas fiestas cabe destacar la procesión de los patrones, que se realiza el día 15 de agosto y que cada año cuenta con más visitantes. También podemos encontrar varios concursos de salmorejos, carreras de velocidad mínima,sevillanas, etc... y, por supuesto, la elección de la reina de las fiestas y sus damas de honor. La feria termina con un gran castillo de fuegos artificiales.

Antiguamente, estas fiestas se realizaban en el interior del pueblo, pero desde el 2002 se realizan a las afueras de la localidad, en el recinto ferial.


  • Fiesta del 31 de diciembre: el 31 de diciembre se celebra en la puerta de la Iglesia de Nuestra Señora Virgen de la Caridad y Santísimo Cristo de la Salud con la tradicional toma de uvas de año nuevo; acto seguido se lanzan un castillo de fuegos artificiales.

Guadalcázar en Rincones de Córdoba con encanto[1]

Rebasadas los alomados campos cerealistas, surge la villa en el reposo de un suave declive, con sus casas docilmente extendidas a los pies de la rojiza torre desmochada, la Torre Mocha, reliquia y testimonio de remotos esplendores, cuando el primer marqués de Guadalcázar hizo del lugar su pequeño Versalles.

La carretera se transmuta en calle y enseguida el viajero, si se deja llevar por la moderada pendiente, se encuentra en el corazón urbano, la plaza de España, ante la que despunta una afiligranada cruz de hierro sustentada por columna. En mitad de la plaza acaba de surgir un sobrio monumento dedicado a María Isidra Quintina Guzmán y de la Cerda, marquesa de Guadalcázar, primera española que se doctoró en Ciencias Humanas y Filosofía y primera académica de la Española, según revela una inscripción. La estatua, labrada por Francisco Valenzuela y sustentada por un cilíndrico pedestal anillado de flores, parece a punto de echar a volar.

Pero lo que atrae la mirada y el interés del viajero es la torre sobreviviente del antiguo palacio, erigido en el primer tercio del siglo XVII por Diego Fernández de Córdoba, primer Marqués de Guadalcázar, tras regresar de América cargado de riquezas, donde había ocupado el alto cargo de virrey, primero en Nueva España y luego en Perú. Los historiadores del arte ayudan a imaginar cómo pudo ser aquel palacio que se enseñoreaba del paisaje campiñés y que uno de los marqueses posteriores desmontó para trasladar las riquezas que contenía a su residencia madrileña. “Debió formar un bloque alargado con una torre en cada uno de sus extremos –asegura el profesor Rivas Carmona–, quedando de una de ellas sólo el basamento, mientras que la otra aún se alza completa, pero sin cubierta”. La torre, de planta cuadrada, conjuga el rojo ladrillo de sus paramentos con la piedra clara de pilastras, impostas y marcos, lenguaje que recuerda la arquitectura madrileña de los Austrias.

No hace muchos años la torre era una ruina moribunda en medio de un baldío donde pastaba el ganado, pero una paciente y oportuna restauración respaldada por la Diputación le ha devuelto su antigua prestancia y ha restañado las heridas causadas por siglos de incuria y abandono. Guadalcázar recuperó así el monumento que más la identifica.

Sobre la puerta de acceso un rótulo indica que en su interior se encuentra el museo de Ciencias Naturales. Así que la restauración no sólo ha permitido salvar el monumento, sino también proporcionar al Ayuntamiento un noble edificio destinado a equipamiento cultural. La torre estaba totalmente hueca y su interior era un espacio vacío que el arquitecto restaurador, Arturo Ramírez Laguna, ordenó con imaginación y criterios modernos, logrando así un recinto estructurado en seis plantas; las cuatro últimas las ocupa por ahora el museo, organizado en tres secciones, paleontología, mineralogía y entomología, ejemplar resultado de la colaboración ilusionada de coleccionistas y del tesón de Francisco Estepa, concejal de Cultura.

Al pie de la torre, en lo que fuera jardín del viejo palacio, ha vuelto a surgir un sencillo y agradable parque cuyos bancos invitan a tomar asiento para contemplar de cerca la Torre Mocha e imaginar la regalada vida de la nobleza. Frente a los jóvenes plátanos de sombra elevan sus copas colosales dos centenarios árboles brachichiton, que pertenecieron al primitivo jardín palaciego. En el ángulo opuesto a la torre ha surgido un conjunto homogéneo de casas, respetuoso con el entorno, cuyas fachadas combinan el ocre claro y el rojo almagra. Las palomas se disputan los huecos y mechinales de unos restos que perviven al pie de la torre como una romántica ruina.

En inmediata vecindad con la torre se halla la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Gracia, en la que se venera a la patrona de la villa, la Virgen de la Caridad, pequeña imagen que se remonta al siglo XV. El austero aspecto exterior e interior que ofrece el templo, consecuencia de las reformas sufridas a lo largo de los siglos, no revela su antigüedad, pues data de la misma época del palacio y fue sufragado por Luis Fernández de Córdoba, acomodado clérigo, hijo del señor de Guadalcázar, por entonces arzobispo de Sevilla. En una de las reformas la primitiva fachada manierista fue reemplazada por un sobrio paramento encalado en el que se abre la puerta principal con marco de ladrillo; un reloj corona el hastial y a su lado se alza la modesta espadaña. La escalonada calle Celedonio Villa regala una buena perspectiva de la iglesia y de la torre palaciega, que emerge junto a ella.

A la izquierda de la parroquia, buscando su amparo y protección pervive la casona que acogió el convento de religiosas cistercienses establecido en 1620, que medio siglo más tarde se trasladó a Córdoba. Un bello relieve del arcángel San Rafael decora su frontón.

Guadalcázar en el mundo

Mexico Bandera de México.png

Guadalcázar Departamento de San Luis Potosí, provincia de México

Direcciones de Internet


El contenido de este artículo incorpora material de una entrada de la Enciclopedia Libre Universal, publicada en castellano bajo la licencia GFDL.



Referencia

  1. MÁRQUEZ, F.S.. Rincones de Córdoba con encanto. 2003. Diario Córdoba

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