José Bejarano Martínez "Pepe Olla"

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Cartel de la becerrada que actuó "Pepe Olla"
José Bejarano Martínez “Pepe Olla”


Nace en Córdoba el 17 de abril de 1906 en el barrio torero del Matadero Viejo proveniente de una familia de toreros, por parte paterna era sobrino del banderillero “Torerito” y por la materna el celebre peón “El Patatero”, igualmente su hermanos estuvieron ligados al mundo del toro, sobresaliendo Rafael Bejarano Martínez "Pataterillo Chico" y sus otros hermanos Mariano Bejarano Martinez “El Niño de la Merced", Antonio “ El Chiquito los Bultos”, o Manuel y Francisco apodados ambos “Carriles”.

“Pepe Olla” se distinguió en el mundo del toro por su popularidad, alcanzada mediante las corridas nocturnas, en la cuales fue figura indiscutible por el simple hecho de formar parte en las cuadrillas de los aspirantes a fenómenos . Sus actuaciones eran célebres por ser un auténtico “jolgorio” entre los espectadores, en base a sus charlotas y desplantes, provocando en éstos risas, palmas o abucheos, máxime cuando marraba al banderillear o la vaca le ponía en peligro persiguiéndole o cuando sufría algún achuchón, entonces la mayoría de los asistentes coreaban su mote artístico alargando la “O”.- ¡¡ Pepe Ooooolla!!, ¡¡Pepe Ooooolla!!. Nunca pretendió subir en el escalafón torero, llegando a tener como protector a su pariente José Flores González "Camará", que a la sazón era empresario de las nocturnas, llamándolo a participar en las mismas unas horas antes del espectáculo, cosa que alternaba con su condición de peón a matarife, ello le llevaba a tener que vestir de una forma acelerada en el mismo patio de cuadrillas.

“Pepe Olla”, pasó a ser personaje popular por las nocturnas y por sus innumerables anécdotas vividas. Actuó por primera vez en una nocturna como becerrista en Córdoba el 13 de julio de 1929 con veintitrés años, realizando su última aparición en el ruedo de los Tejares el 17 de julio de 1955 en una becerrada con motivo de recaudar fondos para la restauración de la Iglesia de Santa Marina. Tuvo como compañeros a los piconeros : Rafael Árias, “Chato Gerardo”; Manuel Soro, “Ojos Negros”; Santos Gálvez , “Cara Ancha” y Antonio Pérez Rubiales "El Ronco", al frente de los cuales hizo el paseíllo “Pepe Olla” que recogió una clamorosa y sentida ovación por parte del respetable en agradecimiento a los muchísimos ratos de “jolgorio” que les había hecho pasar durante los casi treinta años en que se había vestido de torero. Fue la sensación el festival según atestigua la prensa del día 18 de julio.


Falleció el 5 de agosto de 1986 siendo enterrado en el cementerio de San Rafael.


Cuantiosas son las anécdotas en las que “Pepe Olla” fue su protagonista, algunas de las cuales se recogen.

  • Trabajaba José Bejarano en una carnicería de la calle Alfonso XII, justamente en la plaza de San Bartolomé. Al ser éste analfabeto total, -aunque tenía la habilidad de saber ajustar las cuentas a los cliente- y sabiendo un grupo de amigos -entre los que se encontraban los hermanos Flores ( Paco y Pepín), Rafael González “Pelajopos”, Sandalio Vidal (padre) , y su amigo jefe Juan León- de su carencia con las letras, le dieron un día la siguiente broma, cosa que él compartía por igual con ellos. Alguno de ellos pusieron escrita en la pizarra del establecimiento lo siguiente: Hay carne de Guardía Municipal y de Perro a 5 pesetas kilo. Cual sería la impresión de los clientes al leer el letrero, que empezaron a cundirlo por el barrio, hasta que se personó la misma guardia y sanidad. Estuvo a punto de ser llevado al cuartelillo, sino fuera por la intervención de aquellos que le habían dado la broma.


  • “Pepe Olla” como era analfabeto y no tenía ni pajotera idea del sistema métrico, confundió 1000 gramos por una tonelada. Pues como clásico, sólo sabía pesar en cuarterones y medios cuarterones con piedras que daban el peso justo. Llegó un aprendiz mandado por su jefe a la carnicería y pidió: - Pepe dice mi jefe que me de 1000 gramos de pitracos para los gallos de pelea. “Pepe Olla” miró las piedras y a los pitracos y le dijo: - ¡Nene, vete por ahí!, dile a tu jefe que “pa” qué quiere tanto pitraco, “pa” dos docenas de gallos que tiene. ¡Mil gramos, por Dios, que “exajerao”!. Ni que tuviera que mantener a un tren de marranos. ¡Va!, mil gramos no los hay en “to” el “mataero”. Este tu jefe, tiene “ca” cosa….



  • Como “Pepe Olla” llevaba casi siempre a las nocturnas a punto de comenzar y tenía que vestirse en el mismo patio de cuadrillas. Un día puso la montera en lo alto de una cagarruta de las muchas que dejan las mulillas. Se puso la motera y la inmundicia le chorreaba por la cara, como no tenía tiempo de limpiarse, salió al ruedo todo “pringao”; es de imaginar la risa y griterío de la gente al ver a “Pepe Olla” en tal circunstancia. Él acogiendo al respetable en su orquestación, fue a brindarle la vaca a su amigo Rafael León, que el envió la montera diciendo:- “Ahí te envió mi montera "perfuma”.


  • Hubo una actuación en los Terajes de la banda taurino musical sevillana llamada“La Giralda”, en la cual intervenía un tal “Pepe el Limpio” que tenía voz fuerte e improvisaba con facilidad letras de fandangos, de forma que daba la vuelta al ruedo cantando éstos con cosas alusivas al momento. Fue el caso, que pasando por una de las luminarias de carburo ancladas en los postes explosionó. “Pepe El Limpio” aprovechó la ocasión e improvisó el siguiente fandango:


A esta bonita Córdoba
le canto yo sin apuro
teniendo en cuanta señores
que acaba de explotar
un peligroso “cartucho”.

Fue ovacionado clamorosamente, remando la faena con este otro fandango

Para cantar Marchena
para guitarra Montoya
y para poner banderillas
el célebre “Pepe Olla.”


  • En una madrugada después de actuar en una nocturna, estaba sentado vestido de torero en la gradilla de su casa en la calle Moriscos. Pasó un amigo y le dijo: ¡"Pepe Olla" qué te pasa!. Le respondió: La puerta esta “cerra” y no puedo entrar. Continuó quejándose: !Ay que ver!, a mí dándome “cornas” las vacas y mi mujer la hija de su madre en el cine de verano con el coñ… “resfrescao”. Y terminó: ¡Pues, no quiere que me lleve la llave a la “corría” como si fuera la puntilla de rematar!.


Testimonios

Iban a Taberna Casa Paco Acedo los hermanos llamados, Pepe Olla, Carriles y Moreno de la Merced, todos ellos unos chusmetas.
Acudían también muchos aficionados a la tauromaquia,a torear las vaquillas de los corrales del matadero. Cuentan que uno de estos aficionados que llegó al apogeo de la fama en este arte, fue Rafael González Madrid "Machaquito". Otros no pasaron de las bufonadas nocturas como "Pepe Olla"....

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