Fray Carlos Romero Bermúdez O.P.

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'Carlos Romero Bermúdez'
C.Romero I.jpg
Nacimiento: 8 de junio de 1930
Puertollano (Ciudad Real)
Destacado: Consiliario de Hermandades del Trabajo

Contexto histórico

Décadas: 1950 - 1960 - 1970 - 1980 - 1990

Fray Carlos Romero Bermúdez O.P.

Sacerdote dominico, nace en Puertollano (Ciudad Real) el 8 de junio de 1930. Procedía de una familia de clase media cuyos progenitores eran cordobeses nacidos en de la comarca del Alto Guadiato.

Datos biográficos

Desde muy temprana edad sintió la llamada de ser fraile dominico, ingresando el 2 de agosto de 1941 con once año en el Centro de Estudios que dicha Orden tenía el Almagro. Allí realizó sus primeros estudios llegando a tomar el hábito el 23 de septiembre de 1945, profesando el año 1946. Completa sus estudios de filosofía en Vergara y Caldas de Besaya, los de teología en Santo Tomas de Ávila y Granada. Es ordenado el 23 de marzo de 1953 en Guadix (Granada), llega a Córdoba en el verano del mismo año, incorporándose al Convento de San Agustín para cubrir ausencias de algunos religiosos, dado que el destino previsto era Jerez. Desde esa fecha ha permanecido en Córdoba.

Sus primeros años de labor sacerdotal los dedica íntegramente a la Oratoria Sagrada llegando a tener un gran prestigio como predicador, de tan forma que en una cuaresma tuvo que atender la predicación de tres quinarios a la vez en la misma semana. Fruto de aquellos afanes, crea y dirige el Centro de Predicación Beato Francisco de Posadas para la tarea misional de Córdoba en el año 1954, que continúa posteriormente en grandes misiones populares de pueblos de la provincia de Córdoba y en varias ciudades andaluzas.

Al estar el padre Carlos (así es conocido mayoritariamente por los cordobeses) residiendo en la diócesis de Córdoba fue presentado al obispo Fray Albino. Viendo éste sus dotes lo incorpora a su equipo de colaboradores, depositado en él la mayor confianza. Y en razón de ésta le encomienda misiones como la preparación y presentación de las visitas apostólicas y canónicas. Fue nombrado por su obispo consiliario de la Hermandad Ferroviaria de Córdoba. Posteriormente toma contacto con un grupo de empleados del I.N.P. con objeto de dar unas charlas cuaresmales. Éstos estaban relacionados con las nacientes Hermandades del Trabajo, de tal forma que aquí nace su vinculación con las mismas. En el año 1956 Fray Albino le nombra Consiliario de Hermandades.

Desde ese año hasta fecha actual continúa como tal, desarrollando una labor permanente como consejero espiritual, y la vez ejerce como motor activador de cuantas empresas ha realizado las Hermandades del Trabajo en la ciudad de Córdoba desde su existencia.

Las actividades pastorales de Carlos Romero han sido muy numerosas, se enumeran algunas de ellas como: Predicador itinerante; Consiliario de Hermandades en Córdoba; Consiliario Nacional de esta entidad, continuador del fundador Abundio García Román, cargo que desarrolló desde el año 1978 hasta 1988; Asesor religioso de los antiguos Sindicatos Verticales, puesto que ejerció durante muchos años, e igualmente fue Asesor religioso de las F.P.A. Escuela de Formación Acelerada.

Es muy conocido Carlos Romero en Córdoba, en razón a su trayectoria comprometida en la labor social-religiosa entre personas trabajadoras a través del ideario de Hermandades de Trabajo. De forma que ha sido reconocido su trabajo por parte de personalidades tanto religiosa como civiles, así como por el pueblo llano. Con motivo de este reconocimiento estuvo pendiente de ser nombrado Hijo Adoptivo de la Ciudad, al ser propuesto por numeroso colectivos como: Asociaciones religiosas, Asociaciones vecinales, Cofradías y Hermandades, Peñas y algún Sindicato, todo refrendado por miles de firmas. Se puede decir que Carlos Romero ha sido tratado de una forma poco justa, ya que se le comunicó indirectamente lo siguiente: -En un Ayuntamiento con matiz de izquierdas no pegaba en nada nombrar a un cura como Hijo Predilecto. Cosa incierta, ya que posteriormente fue concedido el título de "Medalla de Córdoba" a un religioso.

Sí obtuvo un homenaje-reconocimiento por parte de numeroso colectivos y personas individuales al celebrarse el 50 Aniversario de su Profesión Religiosa. Acto que se realizó el 25 de enero de 1997 en la emblemática Iglesia de Santa Marina. A continuación se le obsequió mediante un almuerzo en el Hotel Gran Capitán, en cuyo acto se le entregó un “cordobán” agradeciendo su constante y bien realizada labor socio-religiosa.

El padre Carlos representó a Hermandades del Trabajo en la entrega del nombramiento de esta entidad como “Cordobés del Año”. Petición que fue presentada por el director del Diario Córdoba Antonio Ramos Espejo.

Con la Hermandad de San Álvaro siempre mantuvo excelentes relaciones, al estar presente todos los años en el triduo que esta Hermandad hace a su titular San Álvaro. Ostenta la Insignia de Oro de dicha Hermandad y el reconocimiento de los Amigos del la Romería de Santo Domingo. Siendo generoso con la tierra que le vio nacer, se incorpora a la Comisión Organizadora para la fundación de la Casa de Castilla-La Mancha en Córdoba.

En su larga vida religiosa en la Orden Dominicana, le permitió llegar a ejercer de Prior en el Convento de San Agustín desde del año 1972 al 1978. Durante su priorato y como obra suya se llevó a cabo la restauración de Convento de Scala Coeli. Fue nombrado ecónomo en el primer provincialato del padre Lobato. En el segundo mandato del mismo, llegó a ser Vicario de la provincia Bética. También formó parte en repetidas ocasiones del presbiterio diocesano en representación de los religiosos. Ostento el cargo de Delegado episcopal de la Acción diocesana contra el PARO año 1985.

Fray Carlos Romero Bermúdez se le puede definir como un hombre activo, de carácter firme que ha jugado a fondo los talentos que le dio su Señor. Todo en razón de ser un magnífico predicador con ideas y palabras claras, expuestas con contundencia; por ser un consiliario constante y acogedor de los muchos trabadores afiliados a Hermandades del Trabajo; por haber sido un fiel religioso de la Orden de Santo Domingo, así como, por admitir en su vida un compromiso de orden social. Se puede decir sin equívocos como sus hermanos Fray Rafael Cantueso Cárdenas O.P., Fray José María Yáñez O.P. y otros más, han representado dignamente a la Orden de Santo Domingo en Córdoba durante el siglo XX.

Comenta Carlos Romero lo siguiente hechos o anécdotas:

  • -Para mí Fray Albino fue un padre y mentor; se puede decir que fui para él su “jarrillo de mano”. El obispo me presentó al fundador de Hermandades don Abundio en Madrid, nombrándome como consiliario en Córdoba.
  • -En cierta ocasión tuve que recurrir de una forma urgente a él, en razón de que la policía no dejaba a los diferentes grupos cristianos comprometidos con el mundo obrero el celebrar un acto en Gran Teatro como motivo del 1 de Mayo. Lo llamé por teléfono y le expuse el asunto y me contestó: - Vengan inmediatamente a la Catedral, que allí celebrarán el acto sin que le molesten. No cabe duda que era una persona sensible y preocupada por los problemas de los trabajadores.
  • -Una tarde se presentó Fray Albino sin previo aviso en el Convento de San Agustín, iba con unos obreros y preguntó por mí. Me llamaron de una forma alarmada, pues eso de presentarse el obispo sin avisar era fuera de lo común. Bueno, todo quedó en un sobresalto sin importancia, pues sólo pretendía presentarme a un grupo de trabajadores de la RENFE para que fuera consiliario.
  • Como asesor religioso en los Sindicatos Verticales comenta lo siguiente: -Mi llegada fue motivada por el hecho de que daba unas charlas a las jóvenes del Servicio Social de la S.F. Algunas profesoras se alarmaron, pues pensaban que estaba metiendo ideas comunistas. Fue el caso que me llamo el gobernador civil de aquel entonces Juan Victoriano Barquero y Barquero y me dio una reprimenda en presencia de varios mandos femeninos. Yo, por mi temperamento no me callé, y le contesté que renunciaba desde ese momento a mi cargo de asesor, dado media vuelta dejé aquel tribunal camuflado. Cuál sería mi sorpresa que el Delegado de Sindicatos Ángel García del Barrio me llama a los pocos días y me propone ocupar el cargo de Asesor Religioso de dicha entidad. En la toma de posesión dirigiéndome al obispo presente, le agradecí la confianza que depositaba en mí, al hacerse valedor de mi persona por la forma de exponer la Doctrina Social de la Iglesia. Como era de suponer el gobernador aludido estaba presente.
  • -En la Escuela Sindical tuve que tratar con muchos de los líderes obreros representados en personas de CC.OO. Yo sabía quienes eran, pero nunca delaté sus actividades a los jefes superiores del Sindicatos, aunque me preguntaban en algunas ocasiones para tener información.
  • -Con respecto a los Sindicatos democráticos mi relación ha sido afable. Hay que tener en cuenta que en los locales de Hermandades algunos grupos del comercio de CC.OO se reunían, pues ellos estaban en clandestinidad. El que fuera Senador por Izquierda Unida, Rafael García Contreras en el libro Susurros de Libertad así lo reconoce; agradece el cobijo que Hermandades dio a los militantes del Sindicato. Con respecto al otro sindicato UGT no tuve prácticamente contacto.
  • Como último acto de su vida mortal desearía lo siguiente: -Sólo pido a mis hermanos de Orden que depositen mis restos mortales en la cripta existente en la Iglesia de Santo Domingo de Scala Coeli.


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